La Martingale en la ruleta

Llegar a ser un buen jugador, sea cual sea la modalidad que más os interese, no es nada fácil. Una de las cuestiones más importantes en ese camino es, sin duda, ser capaces de tener la mejor información en todo momento y saber aplicarla correctamente. Dentro de la enorme marea de información de la que hoy cualquiera puede disponer en Internet, nosotros intentamos siempre daros lo mejor.

En el artículo de hoy, vamos a revisar una estrategia que ya es conocida por todos, pero lo haremos desde otro enfoque bien diferente. La estrategia Martingale es una de las más clásicas dentro de los juegos de azar y hoy buscaremos conocer a fondo su aplicación y sus ventajas al jugar a la ruleta.

El sistema Martingale es el más conocido y probablemente sea también el más usado. Además, ha logrado ese enorme éxito debido al hecho de que se trata de un sistema de lo más intuitivo. Su uso comenzó a ser habitual allá por el siglo XVIII cuando los franceses, grandes aficionados a los juegos de azar, comenzaron a usarlo. En sus primeros años de uso, no se le conocía como Martingale sino como sistema doble.

Martingale: principales características

Como os decíamos en la presentación, la estrategia o sistema Martingale es la más conocida en todo el planeta por los jugadores. Básicamente, toda su pauta de actuación se basa en que defiende doblar las apuestas después de haber perdido en un juego, sea el que sea. Esto es útil siempre que las posibilidades matemáticas del juego estén al 50 %. La lógica de esta estrategia viene a decir que, la primera que logréis ganar, ya recuperaríais todas las anteriores en las que hubierais perdido. No solo eso, sino que la Martingale da claras opciones a los jugadores de hacerse, además, con ganancias.

Puestos a buscar las características que le dan a la Martingale la posibilidad de daros ventajas en el juego, una de ellas sería, claramente, la de tratarse de una opción muy intuitiva. En la ruleta, tal y como hemos visto juntos en muchos otros artículos, se apuesta a un color. Solo hay dos posibilidades en esa situación: o ganas o pierdes. No hay más. Si usáis la estrategia Martingale para ruleta, deberéis apostar a un color y doblar la apuesta hasta que sea ganadora. Las probabilidades matemáticas dicen que vuestras posibilidades de ganar aumentan de manera más que considerable. Si sois capaces de continuar doblando, al ganar, todas aquellas pérdidas que hayáis acumulado, lograréis recuperarlas.

Como casi siempre, no todo iba a ser bueno. La Martingale, como cualquier otra de las muchas estrategias de juego que hemos visto, también tiene sus desventajas. La primera de todas ellas tiene mucho que ver con esa confianza casi ciega que parece mostrar hacia las estadísticas. Es cierto que estas dicen que las posibilidades de que salga negro tras cuatro lanzamientos saliendo rojo es alta, pero también lo es que nada puede asegurarlo.

La otra desventaja de la Martingale de la que hablaremos aquí es que los jugadores podrán alcanzar el umbral máximo de apuesta después de haber perdido en varias ocasiones. Debéis tener muy en cuenta en todo momento que, si llegáis a ese punto, ni siquiera ganando podréis entrar ya en ganancias. La única manera sería casi un suicidio, ya que tendríais que seguir apostando altas cantidades y que la suerte os acompañase tanto como para recuperarlo todo.

La estrategia Martingale paso a paso

Muchas veces hemos visto que algunas estrategias de juego son muy complejas y no son del todo útiles para aquellos jugadores que no tengan la suficiente experiencia. El caso de la Martingale no es así ya que, como dijimos antes, se trata de un sistema en el que la intuición os puede ayudar mucho.

A continuación vamos a ver los diferentes pasos que deberéis seguir si queréis usar la Martingale. Como siempre os decimos, leed todo con atención y hasta que estéis seguros de que podréis aplicarla bien y hasta el final. Estos son:

  1. El primer paso es encontrar una mesa de ruleta en la que la apuesta mínima esté muy baja y la máxima esté alta. Esto es vital ya que es la única forma en la que podréis usar la estrategia de doblar para recuperar vuestras pérdidas. Si la mesa no tiene estas características, mejor que os olvidéis de ella.
  2. La primera apuesta deberá ser una cantidad pequeña y da igual al color que la hagáis, si es par o impar. El número de casillas de la ruleta es par así que hay las mismas posibilidades de que caiga en par que en impar. Para seguir el hilo de nuestra exposición, imaginemos que habéis elegido rojo o negro, pero lo mismo habría sido en el caso de que eligierais pares o impares con números altos o bajos.
  3. Con estas premisas, si ganáis, recuperáis el dinero y volvéis a apostar la misma pequeña cantidad. De no volver a apostar, habríais tenido una mínima ganancia. Si es eso lo que buscáis, habréis acabado ahí, pero si buscáis algo más potente, seguid leyendo.
  4. En el caso de que hayáis perdido, deberéis doblar la apuesta y hacerlo al mismo color que antes. Imaginad que habíais apostado 10 euros. Ahora os tocaría apostar 20 y siempre al mismo color de antes.
  5. Si lográis ganar de nuevo en esta segunda apuesta, entonces la cosa mejora. Habréis recuperado lo apostado y volveréis a apostar en ese momento la cantidad más pequeña que hubierais decidido antes, es decir, con la que comenzasteis. Al haber ganado de nuevo, podéis dejar ya el casino porque, al menos, tendréis el mismo dinero que al comienzo.
  6. Si habéis perdido, es el momento de doblar la apuesta y volver a probar fortuna.
  7. El último paso es repetir estos pasos una y otra vez hasta que perdáis todo o hasta que lleguéis a la apuesta máxima de la mesa. En todo caso, no perdáis de vista nunca que este método no se trata de algo infalible sino que estamos ante una forma de maximizar las posibilidades de ganar. Lo que sabemos es que podemos aprovecharnos de los peores resultados y de las pérdidas, que siempre acaban apareciendo en la vida de cualquier jugador

Más ejemplos de estrategia Martingale para la ruleta

Cualquier jugador que quiera usar la estrategia Martingale deberá tener siempre muy presente el principio fundamental de este sistema. La Martingale ha demostrado que, siempre que un jugador pierda, podrá recuperar su dinero la siguiente vez que gane, si doble sus apuestas. Ya hemos visto juntos muchos de los condicionantes, ventajas e incluso los inconvenientes de este sistema. Ahora, creemos que la mejor opción será la de ver ejemplos concretos que os ayuden a entender aún mejor el método y ver los frutos que puede dar en la realidad.

Lo primero que debéis hacer es empezar apostando un bankroll bajo, de unos 10 euros, por ejemplo. Vuestra primera apuesta bien podría ser de un euro al rojo. Si la bola cae en negro, habéis perdido un euro. Es ahí donde debéis doblar la apuesta: 2 euros van a parar esta vez al rojo. Si la bola vuelve a detenerse en el negro, tu bankroll habrá bajado ya hasta los 7 euros. Ahora, os toca doblar una vez más vuestra apuesta así que esta vez son 4 euros al rojo.

El momento que tanto estabais esperando llega por fin. La bola cae en el rojo y eso hace que ganéis 8 euros. A esta cantidad, deberéis sumarle los 3 euros que aún os quedaban en vuestro bankroll así que ya estaréis en saldo positivo con esos 11 euros acumulados. Es decir, estáis en el mismo punto que si hubierais ganado la primera apuesta.

Visto todo de esta manera no resulta difícil ver el gran problema que tiene la Martingale. Es obvio que se necesita un bankroll amplio para que siempre tengáis fondos con los que volver a apostar. Esto es así, sobre todo, para los momentos en los que debáis hacer una larga lista de apuestas doblando la cantidad. Un bankroll corto se acabaría demasiado pronto como para soportarlo.

Otras consideraciones sobre la Martingale

Como veis, la estrategia Martingale presenta muchas cosas atractivas e interesantes y, desde luego, nosotros no vemos motivos para no recomendaros su uso. Una de las ideas más interesantes que nos deja es la siguiente. Pongamos como ejemplo que, colocáis una apuesta al rojo del modo en el que hemos hablado, pero disponéis de un bankroll de 200 euros. Hemos elegido una cantidad de dinero razonable para que el ejemplo sea creíble y útil, que es lo más importante. Para que la Martingale no fuese efectiva, deberíais sacar el color negro 7 veces de modo consecutivo, algo que parece, desde luego, bastante complicado.  Si siguiéramos la senda marcada en el ejemplo de antes, lo que debería suceder para que perdierais todo vuestro bankroll es esa cantidad de tiradas consecutivas con negro. Desde luego, es para ser optimistas cuanto menos.

Muchos de vosotros seguro que habéis usado ya la estrategia Martingale en otros contextos así que tal vez estéis pensando que hay diferencias con respecto a lo que conocíais. Este sistema está basado en apuestas externas y suele ser aún más sencillo de lo que hemos estado viendo hasta ahora. Doblar o no vuestras apuestas dependerá en buena medida de la modalidad de juego en la que queráis usar la Martingale. De lo que no debéis tener ninguna duda es del hecho cierto de que, si usáis a menudo la Martingale, vais a tener muchas más opciones de que los resultados cambien. En muchas cuestiones de vital importancia, la Martingale da la vuelta a los pensamientos de muchos de los estadistas que han dedicado su trabajo a las apuestas.

Uno de estos temas tendría que ver con la cuestión de si todo lo que rodea a un evento antes de su celebración acaba o no afectando. ¿Es posible creer que la ruleta modificará sus tiradas por el hecho de que haya salido lo mismo las anteriores 5 tiradas? Mirando las probabilidades de que algo así ocurra, lo cierto es que todo ello parece muy remoto. Para muchos, existirán las mismas posibilidades de que ocurra cualquier cosa, pero hay otras personas, entre las que quizás os encontréis vosotros, que creen que la ruleta es algo así como un grupo de eventos bien diferenciados para cada tirada. Si vuestra forma de pensar con respecto al juego es esta, entonces la Martingale podría ser una estrategia atractiva para vosotros.

La Martingale ha tenido a lo largo de toda su existencia mucha gente a su favor pero también mucha otra en contra. Ahora que ya conocéis buena parte de su funcionamiento y todas sus ventas y desventajas, creemos que ya estáis en disposición de decidir si es la estrategia que más os conviene o no.

Conclusiones sobre la Martingale

A lo largo de este trabajo de hoy, hemos podido ver muchas de las principales cuestiones que debemos tener en cuenta a la hora de aplicar o no la Martingale. En líneas generales, todo depende del tipo de jugador de ruleta que seáis. Si preferís ir poco a poco o bien si sois de aquellos que tienen una visión mucho más general de sus apuestas. Si os preocupáis más por el momento, entonces la Martingale es una estrategia perfecta para vosotros. Puede que también sea perfecta para aquellos que os quedéis un poco a medio camino entre una cosa y otra, debido a las variaciones que provoca esta estrategia en vuestro bankroll.

Ni que decir tiene que la Martingale, como cualquier otra estrategia, va a depender mucho del dinero del que dispongáis. Si vuestro presupuesto es más reducido, os recomendamos que uséis un método muy similar llamado D´Alembert, del que ya os hablamos en nuestra sección “Estrategia”. También existe el sistema Fibonacci con el que podréis recuperar las pérdidas porque no usa el bankroll de una manera tan agresiva. También existen otras modalidades de Martingale como la inversa, la limitada o la gran Martingale.

Este sistema es más que recomendable para todos aquellos jugadores que no acumulen una gran experiencia en la ruleta debido a su sencillez. Siempre tenéis la opción de probarla en las versiones de juego sin dinero de verdad.

 
Registrar en Bet365