Sorpresa en el Emirates Stadium y partidazo en Turín

Sorpresa en el Emirates Stadium y partidazo en Turín

El Mónaco protagonizó una de las mayores sorpresas de lo que llevamos de Champions League tras ganar por uno a tres en el Emirates a un Arsenal desconocido. Los monegascos mantienen viva así una racha de cinco visitas sin perder en Inglaterra y lo hacen de forma más que merecida. Los de Wenger, que se medía por primera vez en toda su carrera al que fuera su equipo, dieron una imagen lamentable y a punto están de sellar su eliminación en los cuartos de final de la competición por quinta temporada consecutiva.

Aún así el partido dio para mucho y los locales empezaron mandando y asustando a sus rivales del principado, aunque sin generar grandes ocasiones de peligro. La energía les duró un cuarto de hora a los Gunners, el tiempo que tardó en entonarse un Mónaco que iba a dar la campanada.

En la primera parte, el Arsenal dispuso de varias ocasiones claras para haberse adelantado en el marcador, pero Olivier Giroud falló una y otra vez lo más difícil y también lo más fácil. El español Héctor Bellerín, por la derecha, y Gibbs desde la izquierda no dejaron de asistirle en la primera mitas, al igual que Alexis en la segunda, pero el francés desaprovechó todas y cada una de las ocasiones de las que dispuso.

El Mónaco no se desarmó en ningún momento y siguió paso por paso su plan establecido. De las botas de Joao Moutinho salían las jugadas de mayor peligro hasta que una de ellas Kondogbia acertó. El ex del Sevilla adelantó a los monegascos en el marcador con un disparo desde la frontal que sorprende a Ospina tras tocar en Mertesacker. La pelota varió completamente su trayectoria sorprendiendo al meta colombiano.

En la segunda mitad, el Arsenal volvió al partido con energías renovadas, consciente de que tenía que hacer algo para cambiar un guión que no le era favorable. Los fallos de Giroud y la buena defensa del Mónaco evitaron la reacción.

El Arsenal se volcó en ataque y el Mónaco no dudó en echar mano del contragolpe. En uno de ellos Dimitar Berbatov, completamente solo, puso el cero a dos en el marcador con un tiro cruzado a media altura. Mazazo en un Emirates que no daba crédito a lo que estaba viendo. Los gunners corrieron el riesgo de salir goleados. Martial la tuvo ante Ospina, pero el portero evitó el ridículo local. Wenger, que ya está señalado por los aficionados gunners, agotó los cambios, pero nada cambió delante de una defensa del Mónaco que seguía perfectamente organizada. Los hombres de Leonardo Jardim sólo cometieron un error en todo el partido y fue ya en el tiempo añadido. Oxlade Chamberlain soltó un precioso latigazo desde la frontal del área que iba a suponer un uno a dos esperanzador para los ingleses de cara a la vuelta. Pero el guión aún le reservaba una nueva estocada a los gunners, quién sabe si la definitiva.

El Arsenal pretendió empatar en los pocos minutos que quedaban y dejó campo abierto para un último ataque monegasco. Los visitantes lo hicieron todo a la perfección para volver a marcar, esta vez por medio de Ferreira Carrasco y dejar al Arsenal al borde de la eliminación.

El belga acababa de entrar en el campo para echar una mano en defensa, pero corrió en busca del tercero favorecido por la ligereza de sus piernas. Pisó área y tuvo todo el tiempo del mundo para decidir por dónde quería batir a un Ospina que no tuvo noticias en ningún momento de su propia defensa.

El Mónaco se había plantado en estos octavos con tan sólo cuatro goles a favor y en una sola noche le hizo tres a un Arsenal incapaz de ser competitivo en Europa con una defensa tan blanda. Visto lo visto, la remontada gunner se antoja poco menos que imposible.

El técnico del Arsenal, Arsène Wenger, se mostró muy dolido por los acontecimientos en el Emirates en la ida de octavos de final de la Liga de Campeones. El francés calificó la actuación de su equipo como “horrible”, aunque aseguró que los suyos contarán con opciones de remontar en la vuelta en el principado. “Ha sido una noche horrible para nosotros. Quiero felicitar al Mónaco por la victoria porque defendieron muy bien. Y aprovecharon sus ocasiones”, comentó Wenger. “Sabíamos de la importancia de mantener la calma, pero fuimos culpables porque les dimos la oportunidad de hacernos daño con nuestro juego”, aseguró.  Además quiso destacar que “controlamos el partido bastante bien, pero ellos marcaron en el primer disparo a puerta que realizaron con un poco de fortuna. Es una pelota desviada”, resumió el alsaciano. “En esta competición, si no estás al máximo nivel, te penalizan. Ya sabemos que la Champions es así”, concluyó.

Pensando en el partido de vuelta, Wenger afirmó que siente que se pude remontar el resultado. “Ahora el trabajo que tenemos por delante es enorme. Su tercer gol lo hace aún más difícil, pero vamos a tener nuestras oportunidades para remontar. Hicimos 14 tiros a puerta y ellos sólo 10, pero no tuvimos acierto, que es lo que cuenta”, finalizó un desolado Arsène Wenger.

Juventus-Borussia Dortmund

El otro partido del día nos dejaba un apasionante Juventus-Borussia Dortmund. Los dos equipos tenían cuentas pendientes luego de la final de 1996, aunque el momento de los dos es ahora bastante distinto.

En los juventinos, la apuesta de Allegri por Álvaro Morata en el ataque le salió a la perfección. El canterano madridista le dejó claro al técnico que debe apostar por él. En muchos minutos del partido, la Juve estuvo a merced del Dortmund y, pese a su juventud, Morata no dudó en echarse el equipo a las espaldas.

El español fue vital en los dos goles juventinos. En el primero acertó al asistir a Tévez para que el argentino marcase a placer y marcó el segundo, justo cuando su equipo peor lo estaba pasando. El trabajo de Morata levantó el ánimo de la Vecchia Signora tras haber perdido a Pirlo por lesión.

La Juve ofreció una imagen muy pobre antes del descanso. Aún así, se fue ganando y eso que había regalado un gol en la jugada tonta de la jornada. Un resbalón de Chiellini dejó solo a Reus delante de Buffon. El alemán tiró de sangre fría para batir al portero italiano. El Dortmund tenía claro que debían desactivar el centro del campo italiano si querían controlar el partido. Con Pirlo fuera a la media hora, Vidal se dedicó a pegar más que a construir y Pogba no fue el de otras ocasiones. Ni con esas los de Klopp pudieron ganar el partido, entre otras cosas, porque su defensa es cada vez peor.

El primer gol juventino rompió la calma en la que se habían instalado los alemanes. Marcó Tévez pero el gol es mérito de un Morata que no dejó de perseguir la jugada hasta encontrarla. El empate de Reus llegó cuando solo llevábamos 18 minutos de juego y eso pareció hacer mella en la Juventus ya que su juego bajó notablemente. Dominaba el Dortmund y la cosa pintaba mal para los locales, pero el gol de Morata les dio vida de nuevo.

Klopp intentó mejorar a los suyos a base de cambios, pero los alemanes parecían haber perdido toda confianza en su juego pese a que el resultado no les era del todo malo. Su segunda mitad en el Juventus Stadium fue horrible y pareció conformarse con una derrota por la mínima que deja todo para la vuelta. La Juve rozó el tercero pero Tévez no fue capaz de acertar.

La ovación del público juventino a Morata es muestra de lo bien que lo está haciendo el que para muchos será durante años el nueve de la selección española. Al final del partido, el canterano madridista dijo que “queda mucha eliminatoria por delante y ojo con este equipo porque su clasificación en la Bundesliga no refleja para nada su calidad”. Pese a la ventaja, Morata dejó claro que el equipo italiano no especulará con el resultado, eso sí, reconoció que “siempre que se gana, es un buen resultado. Un gol fuera de casa vale, pero a Dortmund iremos a por todas y a ganar también. Creo que el Dortmund es un gran equipo que lleva años demostrando que son fuertes en Europa e incluso han llegado a finales en las últimas temporadas”, concluyó.

El español lamentó lo ocurrido en el gol de Marco Reus, precedido por un resbalón de Giorgio Chiellini. “Fue mala suerte, estas cosas ocurren en el fútbol. Hoy nos ha tocado un resbalón, pero lo importante es que en el próximo partido juguemos así de fuerte y de bien. Iremos a darlo todo”, explicó. Y apara concluir, Morata quiso hablar también del ambiente que se encontrarán en el Signal Iduna Park, uno de los campos con más presión del fútbol europeo. “Será muy duro jugar allí porque el campo del Dortmund es de los más difíciles de Europa y del mundo”, aseguró.

Los italianos tendrán ante sí, pues, una dura prueba si quieren meterse en los cuartos de final de esta Liga de Campeones 2015.