Nikola Karabatic, nombrado mejor jugador del mundo

Nikola Karabatic, nombrado mejor jugador del mundo

Nikola Karabatic acaba de ser nombrado mejor jugador de balonmano del planeta después de haber vuelto a hacer historia con la selección francesa. Con 30 años, Karabatic sigue a día de hoy dando muestras continuas de su carácter ganador y competitivo hasta el extremo, aquel que desde bien pequeño le llevaba a enfadarse con el mundo si cualquiera destacaba por encima de él en cualquier cosa. Una vez convertido en jugador profesional, dicen quienes le conocen bien que apartó para siempre de su vocabulario la palabra derrota. Él mismo reconocer que “soy un ganador. He nacido con eso, Tengo ese sentimiento desde que era pequeño, pero no solo en el balonmano sino en todo lo que hago. Todo lo he enfocado siempre a ser el mejor y ganar. En el colegio quería tener siempre mejores notas que todos los demás. Es mi forma de entender la vida, siendo un competidor. Todo lo que hago intento que sea para superar a los demás. Cuando era un niño y perdía un partido me pasaba la semana entera llorando. Por suerte, he ganado muchas más veces de las que he perdido a lo largo de mi carrera”.

Con una larga carrera ya a sus espaldas. Nikola Karabatic no deja de acumular títulos tanto a nivel personal como colectivo. Su techo parece bien lejos aún, y Karabatic va en el camino correcto hacia el que siempre ha sido su verdadero objetivo: convertirse en el mejor jugador de balonmano de todos los tiempos. Eso solo el tiempo podrá decirlo, pero a día de hoy queda claro que Karabatic no tiene rival. El crack francés dijo que “el hambre no se acaba nunca porque somos deportistas de alto nivel. He ganado todos los títulos que podía ganar, tanto a nivel de clubes como a nivel de selección, pero no se me sube a la cabeza. Nunca pienso que soy mejor que el otro porque eso en el deporte de élite no vale para nada ya que ganas un día y vuelves a empezar de cero al siguiente. Si no ganas, te vas a la calle, así que solo vale ganar, ganar y volver a ganar. Metes tus títulos en un rincón y vuelves a empezar. Eso es lo que realmente marca la diferencia entre los buenos y os que de verdad dejan una huella para siempre en la historia de su deporte. El secreto es la constancia“.

La Federación Internacional de Balonmano (IHF) publicó el resultado de su enorme encuesta en la que, con más de 55000 votos entre periodistas y aficionados, se buscaba dar con los mejores jugadores del año. En la categoría femenina, el 35,2 % de los encuestados decidieron votar por Gyori Eduard Amorim, ganadora de las dos últimas Ligas de Campeones y oro con Brasil en el Mundial de 2013. La española Marta Mangué aparecía entre las cinco candidatas finalistas.

Entre los hombres, Nikola Karabatic consiguió imponerse con el 37,7 % de los votos por delante de jugadores tan destacados como el danés Mikkel Hansen (21%), el también francés Thierry Omeyer (19,5%), el croata Domagoj Duvnak (13,9%) y el español Joan Cañellas (12%). Tras conocer el resultado, Karabatic afirmó en una entrevista para la agencia AFP que “es muy sencillo: quiero seguir disfrutando y ganando, escribir la historia de este deporte mientras me sea posible. La diferencia entre un buen jugador y el mejor de todos es el deseo por seguir ganando. El Mundial y este premio me motivan más aún para intentar ser todavía más fuerte”. Después de volver a ser campeón del Mundo con Francia en Doha, parece claro que Karabatic quiere más. Y es que el francés de origen serbio es para muchos la bestia competitiva más destacada del deporte. Enrolado ahora mismo en las filas del Barcelona, Karabatic pasó antes por equipos como el Montpellier, el Kiel y el Pays d’Aix, en los que ha logrado todos los títulos posibles. Dos Ligas de Campeones, siete ligas francesas, cuatro alemanas y una española son solo algunos de ellos. Pero es que su carta de presentación con la selección asusta aún más: tres oros mundiales y otros tantos europeos, además de dos oros olímpicos, son sus impresionantes credenciales.

Nikola Karabatic

Su enorme influencia en todos los equipos en los que ha militado le ha servido también para acumular galardones individuales. Ya había sido nombrado mejor jugador del mundo en el 2007, pero ha sido mejor jugador de la Bundesliga y de la liga francesa, además de máximo goleador de la Copa de Europa o mejor jugador de un mundial. Impresionante.

Como decía, este de 2014 es su segundo galardón como mejor jugador del planeta. Antes lo había hecho en el año 2007, cuando militaba en el Kiel alemán. Este premio certifica un año increíble para él tras ganar el Europeo de Dinamarca, donde fue MVP del torneo, y el Mundial de Doha.

Ni siquiera sus rivales tienen dudas sobre su superioridad con respecto a todos los demás. El seleccionador español, Manolo Cadenas, asegura que “es el jugador ideal. Quizás no es el más virtuoso porque ahí hace cosas más complejas Mikkel Hansen, pero es que Karabatic lo hace todo bien: defiende, ordna, ataca, manda y decide. Si tuviese que ir a una guerra, sin duda, me llevaría a un ejército de tíos como Karabatic. Con ellos, victoria segura”. El técnico leonés también quiso valorar muy positivamente el quinto puesto de Joan Cañellas, ahora en el Kiel alemán. “Tiene un sexto sentido, la capacidad para pensar antes y anticiparse a los demás para así ejecutar antes una acción que los demás ni siquiera han visto”, aseguró Cadenas.

Como decía, pocas dudas deja la condición de mejor del mundo de Nikola Karabatic. Con Francia domina los grandes campeonatos y en el Barcelona es también el líder. El francés ha sabido adecuar su gran condición individual a las necesidades de un juego eminentemente colectivo. Sin eso, sus logros serían mucho menores. Con 30 años el curriculum de este francés de origen serbio está al alcance ya de muy pocos jugadores en toda la historia, de hecho, con este último reconocimiento pasa a engrosar las filas de un club muy exclusivo, el que formaban Talant Dujshebaev e Ivano Balic como los únicos que habían conseguido la hazaña de repetir como mejor jugador del mundo.

Es cierto que la carrera de Nkola Karabatic pasó momentos de extraordinaria dificultad que bien pudieron haberle llevado a la retirada. En 2012 fue acusado junto con su hermano de haber amañado partidos a través de las apuestas deportivas. No hace mucho, la fiscalía francesa solicitó que se le abra proceso y sea llevado a juicio. El crack francés no ha dejado nunca de asegurar que es completamente inocente y prefiere no opinar más sobre el asunto. El caso le hizo dejar primero el Montpellier y después Francia para buscar un sitio en el todopoderoso Barcelona en el que ya es faro y referencia absoluta y que, tras temporada y media en la que ha ganado casi todo, busca ahora una nueva Liga de Campeones.

Dicen de él que es un fanático de cualquier tipo de deporte y quizás por eso no es extraño verle en las gradas del Camp Nou viendo al Barcelona o en el Palau para disfrutar del baloncesto. En Barcelona muchos piensan que ha encontrado el lugar ideal para alejarse de la presión mediática francesa y seguir siendo competitivo al más alto nivel. El año pasado sumó a su palmarés la liga española, la Copa Asobal y la del Rey, pero Karabatic sabe que todos esperan de él una nueva Copa de Europa, la que sería ya su tercera corona continental tras haberlo logrado con el Montpellier en 2003 y con el Kiel en 2007. El francés ha asegurado que “en Barcelona soy feliz”, un club en el que ha decidido lucir el dorsal 33 como homenaje a su compañero Didier Dinart. Pero como ocurre con las grandes estrellas, los rumores alrededor de su futuro no han tardado en parecer. La prensa gala habla ya de una increíble oferta para él y su hermano Luka para unirse al ambicioso proyecto del Paris Saint Germain. Nikola tiene contrato aún con los catalanes y sacarlo del Palau Blaugrana cuesta nada más y nada menos que dos millones de euros.

El éxito de Karabatic se ha basado en su indudable talento pero también en su extraordinario carácter y carisma. El francés domina como pocos en toda la historia del balonmano los tiempos del partido decidiendo bien en cada acción, especialmente en las más decisivas. Son multitud las finales en las que sus decisiones han acabado inclinando la balanza a su favor en los últimos instantes. Su palmarés habla de alguien inigualable en muchos años. Veremos durante cuantos años más le dura la ambición a Nikola Karabatic. Como hemos visto, el francés es especialista es buscar nuevos retos aunque parezca imposible encontrarlos para alguien que ha ganado tanto ya. De momento buscará con el Barcelona una nueva Liga de Campeones y luego se verá si sigue en el Palau o prefiere irse a París. Sea cual sea su decisión, parece claro que podremos disfrutar unos cuantos años más del genio de Nis, Nikola Karabatic.