Mourinho ya tiene el primer título del año

Mourinho ya tiene el primer título del año

El Chelsea de Jose Mourinho se llevó la Capital One luego de vencer claramente en la final al Tottenham. Los tantos de John Terry y Diego Costa dejaron sin opciones a los de Pochettino y pusieron fin a una sequía de títulos que duraba ya dos años en Stamford Bridge. Para los de Abramovich es la quinta vez que levantan este torneo en toda su historia y les sirve para recuperar la imagen de equipo ganador que habían perdido un poco en las últimas campañas.

Viendo  quién manda en ambos banquillos, pocos albergaban la esperanza de que el partido fuese vistoso así que la final corrió por los cauces habituales de precaución máxima en defensa y atención hasta al más mínimo detalle. Mourinho fue más defensivo que nunca al suplir las bajas de Matic y Obi Mikel con Cahill recolocado en el medio del campo y Ramires a su lado. Con estos hombres en la zona ancha, la creatividad brilló por su ausencia.

Pese al once del técnico portugués, el Tottenham fue absolutamente incapaz de hacer el juego alegre que viene desarrollando esta temporada. Tanto Eriksen como Hazard, los dos generadores de juego ofensivo en los dos equipos, estuvieron bien controlados por las defensas rivales, así que el primer tiempo transcurrió entre jugadas intrascendentes sin generar peligro alguno. En esa especie de batalla psicológica que era el partido no podía ganar alguien que no fuera Mourinho. Con el tiempo ya cumplido, los Spurs defendieron fatal una acción que no iba a desaprovechar John Terry para poner por delante a los suyos. 45 minutos en los que no había ocurrido absolutamente nada y el Chelsea se iba a los vestuarios con ventaja y con la sensación de que la final estaba de su lado. Los blues estaban en su salsa.

Como era de esperar, los spurs intentaron la reacción nada más reanudarse el partido, pero el Chelsea no iba a tardar en golpearles de nuevo, esta vez, de manera ya definitiva. Una vez más, la suerte se iba a aliar con el Chelsea cuando un centro de Diego Costa lo tocó Walker colándolo en su propia portería. Con dos goles de diferencia, cualquier intento de remontada era ya misión imposible.

Mourinho título del año

Aún así Pochettino movió el banquillo buscando una reacción. Dembelé y Lamela le dieron al Tottenham mayor verticalidad, pero el Chelsea nunca perdió el control de la situación ni la sensación de superioridad sobre su rival. Con los Spurs volcados, el tercero del Chelsea estuvo mucho mas cerca que cualquier reacción de los de White Hart Lane.

El Chelsea más práctico y efectivo apareció de nuevo en Wembley. El sello que tan claramente le había inculcado Mourinho en su anterior etapa parece haber vuelto. Esta Capital One es el primer título de esta nueva era, pero no parece que vaya a ser el último. Por el momento, este ya está en el palmarés de un Mourinho que lo celebró por todo lo alto.

Pese a la derrota, el técnico del Tottenham manifestó sentirse orgulloso de todos y cada uno de sus jugadores. El técnico argentino quiso destacar la actitud de sus hombres, que nunca se dieron por vencidos y generaron ocasiones para marcarle al líder de la Premier League. Con el dos a cero, la final ya fue “imposible para nosotros”, reconoció.

Mientras toso esto ocurría en Wembley, la Premier League seguí adelante aunque no jugase su líder. El segundo de la tabla, el Manchester City, volvió a mostrar las carencias que le acompañan en esta temporada y volvió a caer como hiciera en Champions esta vez delante del Liverpool. Dos grandes goles de Henderson y Coutinho tumbaron a los de Pellegrini, que volvieron a no dar la talla.

Los del técnico chileno volvieron a dejar la sensación de que no están para las grandes citas. Con pie y medio fuera de la Champions, la Premier se le pone muy cuesta arriba con este tropiezo. En Anfield, el nivel del City fue absolutamente decepcionante. La defensa volvió a mostrar todas y cada una de sus carencias y se volvieron a mostrar incapaces de reaccionar como conjunto cuando el resultado se les puso en contra.

El Liverpool, que poco a poco va para arriba en la tabla tras haber recuperado su nivel, no dejó escapar la oportunidad de hacerles mucho daño. Los de Brendan Rodgers se vieron favorecidos por el fantástico gol de Jordan Henderson ya en el minuto once de partido, un gol que secó el buen arranque de los citizens. La zaga de los de Manchester iniciaba ahí un día para olvidar.

Los de Pellegrini, pese a unos síntomas tan preocupantes, consiguieron reaccionar gracias al único de sus hombres que parece mantener un cierto nivel. El Kun Agüero estrelló en el palo un lanzamiento casi de manera inmediata y atrajo hacia sí a toda la defensa red. Ese trabajo pudo aprovecharlo Edin Dzeko para firmar el empate. A esas alturas de partido el City era Agüero y diez más.

Tras el descanso, muchos pensaron que ahora el City sí se haría con el control absoluto de las operaciones, pero eso no iba a ocurrir. Los de Manchester se quedaron a verlas venir, incapaces de controlar el partido y quedaron a mercede de los reds. Los de Pellegrini parecían esperar la aparición de una individualidad que les diera el encuentro y eso iba a aparecer, pero sería del lado local. Coutinho mejoraba el gol del primer tiempo de Henderson y hacía enloquecer a un Anfield ya entregado.

El City intentó reaccionar gracias a sus hombres más importantes, especialmente, Silva o Touré, pero el empate nunca llegaría. Con los citizens volcados en ataque, el Liverpool pudo sentenciar con el tercero, pero Sturridge, recién incorporado, no consiguió acertar con las redes de Hart.

Lo más preocupante de la derrota no es que el City ve cada vez más lejos al líder, sino la manera en que perdieron. El City sigue muy lejos del nivel que se le presume a esta constelación de estrellas llegadas a golpe de talonario hasta el Etihad Stadium.

Por detrás de Chelsea y Manchester City circula un Arsenal que buscaba una victoria balsámica después de caer por uno a tres en casa frente al Mónaco en los octavos de final de la Liga de Campeones. Los de Wenger superaron al Everton gracias al acierto del francés Olivier Giroud, que calló las críticas desatadas contra el equipo en la afición gunner. Rosicky, ya cuando el partido estaba a punto de acabar, selló el dos a cero definitivo.

Los del norte de Londres se quedan ahora terceros en la clasificación a cuatro puntos del City. Giroud fue el encargado de adelantar a los suyos al rematar un córner lanzado por el alemán Mesut Ozil.    El Arsenal controló bien el partido y nada pudieron hacer los de Roberto Martínez por mucho que se empeñara en buscar la puerta del colombiano David Ospina su delantero de referencia, Romelu Lukaku. Ni la suerte estuvo del lado de un Everton que vio cómo el disparo de Rosicky se colaba en su portería tras el leve desvío de Phil Jagielka.

Idéntico resultado logró en Old Trafford el Manchester United, aunque lo hizo sin brillo en su juego delante del Sunderland. Dos goles de Wayne Rooney fueron más que suficiente para sentenciar el partido.

El juego de los diablos rojos llegó a desesperar a una afición que no dudó en silbarles. Enfrente estaba un Sunderland atrevido, muy marcado en su juego por el carácter de su técnico, Gustavo Poyet. Los visitantes no se cerraron atrás, pero al United le costó mucho crear ocasiones de peligro. Rooney topó con el larguero tras un centro de Valencia en la que fue la ocasión más clara de todo el primer tiempo.

Ya en la segunda parte, Van Gaal sorprendió a todos dejando en las duchas al argentino Ángel di María, que no había aparecido apenas en los primeros 45 minutos. La entrada en su lugar del joven Januzaj no cambió para nada el guión de un partido en el que cuesta destacar nada en el aspecto ofensivo.

Con este panorama, todo se tenía que decidir gracias a una genialidad de algunos de los cracks con los que cuenta el United y esta vez le tocó a Radamel Falcao. Un centro desde la derecha lo controló magistralmente el colombiano y, al ir a rematar, fue objeto de penalti. Brown fue expulsado en esa acción despejando más si cabe el camino a un Manchester que se ponía por delante gracias al acierto de Wayne Rooney. Ahí el Sunderland desapareció por completo del partido y se limitaron a cerrarse atrás intentando achicar balones. El segundo del United llegaría también de las botas de Rooney y bien pudo haber un tercero si Ander Herrera no llega a estar por bien poco en fuera de juego. El juego del United no convenció, pero fue suficiente para sumar tres puntos más.

Con estos resultados, el Chelsea sigue mandando en la Premier League con cinco puntos más que el Manchester City, pero con un partido menos. El Arsenal es tercero a cuatro puntos de los de Pellegrini y con uno más que el Manchester United.