Madrid y Joventut se medirán en la otra semifinal

Madrid y Joventut se medirán en la otra semifinal

Se esperaba mucho del encuentro entre el Real Madrid y el CAI Zaragoza pese a la clara condición de favoritos que podían tener los de Pablo Laso. Los aragoneses son un equipo construido desde la defensa y suelen llegar al máximo de su agresividad cuando de esta clase de partidos se trata. Poco que perder, todo por ganar, así que los blancos iban a tener enfrente un hueso duro de roer.

El Madrid, pese a las dificultades, sacó adelante un partido realmente rocoso con un resultado final de 85- 73 que podría no reflejar las enormes dificultades en las que los del CAI pusieron al actual campeón de Copa. No sería hasta el tercer cuarto cuando los blancos supieron el camino a seguir para meterse en semifinales. Los aragoneses se olvidaron de la historia del rival y lucharon hasta el final.

Lo cierto es que al Madrid le costó un mundo meterse de lleno en el guión del partido quizás confiado por la mala racha de resultados que acumulan los del CAI (una sola victoria en los últimos ocho partidos). Los blancos salieron sin la tensión requerida por este tipo de competición y pudieron pagarlo. Rápidamente se dio cuenta del problema su técnico, Pablo Laso, que solicitó un tiempo muerto antes de lo previsto para abroncar tremendamente a sus jugadores. “Estáis sin tensión competitiva, esperando el fallo del rival. ¡Defensa, defensa!”, les gritó el entrenador desesperado.

El tercer cuarto del partido ya firmó un parcial favorable para los blancos de 30- 15, a la postre, definitivo. Pero antes de eso, el Madrid no consiguió despegarse y el CAI se fue a los vestuarios en el descanso con cuatro puntos de ventaja. Problemas para el Madrid. Los maños habían sido mejores, no había excusas. Laso probó soluciones tácticas inéditas como juntar en la pintura a Slaughter y Borousis, pero o hubo manera. La bronca debió de seguir en vestuarios porque los blancos salieron mucho más enchufados tras la reanudación y muy rápido dieron la sensación de querer de verdad el partido. El Madrid se puso a defender de verdad y además a pareció en ataque el líder del equipo, un Rudy Fernández que fue el encargado de mostrarles el camino de la victoria a sus compañeros.

El balear vive el mejor momento de forma de la temporada y roza sus mejores actuaciones de siempre. Sus estadísticas contra el CAI  fueron sensacionales: 16 puntos, 8 rebotes, 25 de valoración y, sobre todo, una exhibición en el tercer cuarto que rompió definitivamente el partido.

En ese periodo, el CAI había llegado a su máxima ventaja a favor (siete puntos) y Rudy dijo basta. Bien escoltado primero por Rivers, con nueve puntos, y luego por Carroll, con 13, Rudy lideró a los blancos en un soberbio parcial de 15 a 0. El partido ya tenía dueño claro.

El Madrid tomó unos ocho puntos de ventaja que ya no soltaría hasta el final del partido. Rudy pareció darse por satisfecho pero ahí aparecieron también hombres como Sergio Llull, que acabaría con once puntos, y el otro Sergio, el Chacho Rodríguez, con otros tantos. Ambos convirtieron en misión imposible cualquier tipo de reacción por parte de los maños.

Sin duda, este encuentro no pasará a la historia blanca como uno de los mejores, pero confirma la trayectoria ascendente de los de Pablo Laso e indica que algunos de sus hombres más importantes han llegado a la Copa del Rey en un gran momento de forma, como el caso de Sergio Rodríguez o el de Rudy Fernández.

El CAI saboreó durante más de la mitad del partido la posibilidad de dar la gran sorpresa del torneo y echar al campeón. Era muy difícil, pero los maños compitieron muy por encima de las perspectivas que muchos podían tener y no parecieron ser para nada el equipo lleno de dudas y malos resultados de las últimas semanas.

La plantilla blanca piensa ya en las semifinales, pero con malas sensaciones, sobre todo, con el arbitraje. Los blancos hablaron del doble rasero de los árbitros durante el partido al no medir por igual la intensidad del CAI y la suya. De hecho, los maños fueron a la línea de tiros libres hasta en 31 ocasiones, mientras que los de Pablo Laso sólo lanzaron ocho. Diferencia cuanto menos llamativa y que despertó las críticas de los jugadores madridistas. Rudy Fernández no llegó a citarlo expresamente, pero mostró su malestar al ser preguntado sobre ese dato. “Sí, sí, jugamos lo que nos dejan jugar”, dijo mordiéndose un poco la lengua. Sobre el partido en sí, aclaró “era un encuentro muy difícil así que estoy contento por la victoria y tenemos que felicitar al CAI Zaragoza porque ha hecho un gran partido”.

El entrenador blanco, Pablo Laso, compareció en sala de prensa para reconocer que no había sido el mejor partido de los suyos y que habían estado “quizás en la línea menos brillante de lo que llevamos de año”. Además, aseguró que “el CAI ha sido superior a nosotros durante el primer tiempo y nos ha costado mucho adaptarnos al partido por eso hemos tenido que corregir cosas durante el descanso y hemos movido el equipo para encontrar el quinteto más adecuado. Ha sido un partido típico de Copa del Rey, el CAI es un equipo muy competitivo y lo ha demostrado”.

Laso vio dos claras partes en el rendimiento de os suyos, “para mí la diferencia ha estado en que el rival también juega para ganar. En el segundo tiempo rompimos su dinámica, volvimos a ser nosotros mismos y hemos aguantado bien.” Además quiso destacar la agresividad de algunos de sus jugadores como Gustavo Ayón o Rivers. “No es fácil destacar individualidades, la fuerza está en el equipo. Nos ha costado, pero el equipo ha estado bien pese a los problemas que tuvimos, sobre todo, en el rebote”, aseguró. Par aterminar su comparecencia quiso aclarar que “Nocioni ha jugado poco porque hizo cuatro faltas muy rápido y lo que le he dicho a los jugadores en el descanso es que nuestro problema estaba siendo de batalla, que había que mejorar en defensa muchísimo. En el segundo tiempo ya hemos estado mejor. Nos ha costado porque ellos han ido mucho a la línea de tiro libre, pero hemos logrado una victoria importante que sabías que sería difícil”.

De la otra semifinal saldría precisamente el rival del Real Madrid. EN ella el FIATC Joventut tumbó al anfitrión de la competición, el Gran Canaria, por un resultado de 67- 74. Fue un partido igualado y que tan solo se decidió en el último cuarto gracias a la exhibición ofensiva de Sergi Vidal. EL escolta anotó cuatro de sus seis lanzamientos de tres puntos y acabó el partido con una valoración de 21 puntos.

Kuri, con 19 puntos, y Báez, con once, fueron los máximos anotadores de los locales, mientras que Vidal, con 21 puntos, y Mallet, con 14, destacaron en un conjunto catalán que no acusó la baja de Suton.

El arranque del partido fue decepcionante con dos equipos terriblemente imprecisos en la que era una eliminatoria inédita en la Copa del Rey. Ocho puntos consecutivos de Kuric parecieron encender un poco más los ánimos del partido.

Los entrenadores empezaron a mover los banquillos muy pronto, especialmente el visitante, pero al principio la rotación canaria funcionó mejor y eso le dio ventaja a los de Aíto durante el primer cuarto gracias a la buena actuación de Summers.

Los amarillos apretaron aún más en defensa y no dejaron que los catalanes se sintieran cómodos en ningún momento. Todo cambió con la irrupción de Hannah y del joven Abalde, que fueron capaces de marcar el ritmo y darle a los suyos la primera ventaja del partido con un parcial de 3 a 9 en el minuto quince.

El Joventut, que volvía al torneo cuatro años después, encontró su mejor versión para irse de seis puntos gracias  los inspirados Sergi Vidal, Mallet y Savané, 19 puntos entre los tres al llegar al descanso. A los locales pareció pesarle entonces el ambiente y los catalanes aprovecharon para irse al descanso seis arriba.

Tras la reanudación, Aíto García Reneses puso a los suyos en una defensa zonal que por momentos atascó al Joventut. Newley, con varias recuperaciones de balón, y Kuric encestando a buen ritmo, encendieron el Gran Canaria Arena. Kuric, Kendall y Oliver dispararon al Gran Canaria, que llegó a estar ocho arriba en el minuto 27.

El Joventut parecía perdido hasta la aparición de nuevo de Sergi Vidal. El alero catalán apareció en el arranque del último cuarto. Con su equipo cinco puntos abajo, Vidal clavó dos triples seguido que pusieron por delante a la Penya. Ahí se vivieron los momentos más intensos del partido, con dos equipos dispuestos a todo para meterse en semifinales. Para los verdes apareció entonces Mallet para ponerlos cuatro arriba.

García Reneses o intentó todo desde el banquillo para intentar una última reacción de los suyos que no llegó. Suárez, Vidal y Hannah enmudecieron al público canario al llevar a los suyos hasta los seis de ventaja. El Gran Canaria se hundió y el partido cayó del lado de los de Badalona.

En semifinales espera uno de los duelos con más tradición del baloncesto español, un Real Madrid- Joventut apasionante en busca de la final.