Madrid y Barça vuelven a citarse en la final

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Madrid y Barcelona volverán a  medirse en la final de la Copa del Rey, un duelo que va camino de convertirse en todo un clásico de esta competición en las últimas temporadas.

El Barça se plantó en la gran final tres deshacerse del espectacular líder de la Liga Endesa por 87 a 79.

A falta de siete minutos para el desenlace, Unicaja parecía tener en el bolsillo el partido después de la canasta de Markovic que ponía el 62-68 en el electrónico. Fue ahí donde apareció Mario Hezonja para cambiar el partido definitivamente.

Lo curioso es que hasta ese momento SuperMario apenas había jugado cinco minutos en todo el encuentro con una tarjeta más que discreta con 2 de 3 en tiros de dos y un cero de dos desde el triple. El croata empezó ahí su recital con un triple (65-68), anotó otra canasta de dos y se asoció a la perfección tanto con Satoransky como con Lampe para acabar de darle la vuelta al marcador: 73-68 en poco más de tres minutos.

Un once a cero para los catalanes que jugaron esos minutos decisivos tanto sin Tomic como sin Pleiss, sus hombres grandes. Joan Plaza intentaba frenar la sangría de los suyos como podía, quizás por eso dio entrada a Granger para apretar aún más en defensa, pero ahí apareció Oleson para marcar con un nuevo triple un parcial demoledor de 23-4.

Unicaja perdió cualquier opción de meterse en la final con siete minutos totalmente horribles. Tres cuartos para enmarcar, pero uno desastroso. No iba a ser suficiente para tumbar al Barça.  Kuzminskas y Suárez fueron los mejores entre los de Plaza, pero sólo contaron con la intermitente ayuda de Vasileaidis en ataque.

Los malagueños parecieron perder el norte y enfrente tuvieron a un equipo rápidamente decidido a ir a por el partido. La tarjeta del Barcelona en el lanzamiento fue espectacular, pero aún así Unicaja llegó mandando al descanso (34-39), gracias a su acierto desde el perímetro. En el tercer cuarto, Oleson mantuvo en la pelea a los de Pascual y, en el cuarto, justo cuando peor pintaba el partido, Hezonja se ocupó de meter al Barça en una nueva final con su talento.

Madrid y Barça vuelven a citarse en la final

El entrenador barcelonista, pese al resultado, dijo que no estaba “demasiado satisfecho” con el rendimiento de los suyos a los que vio “al 70% de su capacidad en el primer tiempo”. Xavi Pascual reconoció que “estoy contento por la victoria  y porque hemos cambiado el chip en el vestuario para meternos más en un partido en el que Unicaja estaba encontrando todas las respuestas ante nuestros cambios tácticos. Las sensaciones eran cada vez mejores hasta que finalmente nos hemos puesto por delante”. Además, el técnico de Gavá admitió que “ellos son mejores físicamente, pero hemos controlado bien las pérdidas y esa ha sido la clave”. Además dijo que “hemos tenido dos finales muy ajustados. Hemos sabido jugar hasta ahora los momentos calientes”, destacó, y quiso destacar la aportación de Hezonja y Lampe que “tuvieron una aportación vital al final” y concluyó que “estamos preparados para la final, pero lo más importante será ser capaces de tener continuidad durante los 40 minutos de partido”. Por último, recordó que “lo más importante es que los jugadores disfruten de la posibilidad que es jugar la final de una competición tan bonita como la Copa del Rey”.

Por su parte, el Real Madrid vio como se le hacía muy largo su duelo de semifinales contra el FIATC Joventut. Los catalanes no le perdieron jamás la cara al encuentro hasta que los blancos tiraron de todo su extraordinario arsenal ofensivo y de su banquillo para decantar un partido que hasta entonces se le había puesto muy pero que muy cuesta arriba. Los de Pablo Laso se metieron en el partido definitivo gracias  al definitivo 83-100.

Los blancos no lo tuvieron fácil para nada y tuvieron que remar contracorriente después de haberse pasado un primer tiempo muy bajo de intensidad. El Joventut fue superior en los primeros veinte minutos a base de ganas y de acierto. Aún así, la sensación era que los catalanes iban al límite de lo que pueden ofrecer y que estaban al límite de sus posibilidades. Al Madrid parecía sobrarle alguna y así lo demostró cuando decidió irse definitivamente en el marcador. Lo hizo después del descanso y las sensaciones que dejó fue de total facilidad.

El Joventut apareció en el partido aferrado a las características de su juego que tan bien le han funcionado en lo que llevamos de temporada. Esfuerzo en defensa y descaro suficiente como para atemorizar a un rival superior sobre el papel. A los catalanes parecía salirles todo, incluso jugadas de máximo riesgo y espectacularidad. El Madrid consiguió mantenerse a flote en el partido gracias a su calidad individual y no a su juego colectivo. Después de dos cuartos, los de Badalona marchaban por delante en el marcador con seis puntos de ventaja (52- 46).

Madrid y Barça vuelven a citarse en la final

Daba la sensación de que esta Copa del Rey se encaminaba hacia una sorprendente final catalana, pero ahí al Joventut se le acabó la gasolina y fue incapaz de seguir frenando a los blancos. Un nuevo Clásico estaba a las puertas, esta vez, en Gran Canaria. El cambio experimentado por los de Pablo Laso tras el descanso fue espectacular y también decisivo. Cuatro robos de balón en poco más de tres minutos de juego fueron el síntoma más claro de que los blancos habían vuelto a la pista para sentenciar. La defensa subió varios puntos su intensidad, mientras que el acierto en ataque fue poco a poco mejorando. Los merengues mejoraron en el lanzamiento de tres puntos para firmar un parcial de 2- 19 que rompía el encuentro de manera más que definitiva.

El partido ya daba ahí la sensación de que no se le escaparía al Real Madrid. Once puntos arriba son muchos puntos para un conjunto con tal capacidad de ataque como el de Laso. Liderados por Sergio Llull y Rudy Fernández, arrancaron todo un clínic de tiros de tres para terminar con 16 triples de 25 intentos, un nuevo récord histórico en la Copa del Rey. Su eficacia llevó a los blancos a ser el equipo más anotador en una semifinal de Copa en los últimos 28 años.

Ahora queda por ver si los de Pablo Laso son capaces de mantener su extraordinario nivel por tercer partido consecutivo delante de un rival que puede ser equiparable en cuanto a calidad y variedad en su plantilla. Un auténtico choque de trenes que el año pasado sólo se decidió con un triple de Llull en el último segundo. La final promete emoción para saber quién es el rey del baloncesto español.

Pablo Laso manifestó tras el partido que “lo más importante fue desgatar al conjunto catalán durante toda la primera mitad. El desgaste lo acabarían notando al final”. Además quiso destacar que “ha sido un partido en el que hemos ido de menos a más. A pesar de haber tenido bastantes errores, ese trabajo de desgaste ha sido vital de cara a la segunda mitad. Todos los jugadores has sido capaces de producir cosas importantes para acabar consiguiendo la victoria que, pese al resultado final, no ha sido ni mucho menos fácil”. El técnico vasco quiso destacar, además, “la gran fortaleza mental de mis jugadores. Ha sido fundamental para no salirnos del partido y conseguir la victoria en un choque en el que no hemos estado especialmente bien”.

Pablo Laso reconoció que no es partidario de destacar a ninguno de sus hombres en particular, pero esta vez ha querido referirse al gran trabajo realizado por el pívot mexicano Gustavo Ayón porque “hay jugadores que a veces no lucen con sus números, pero estoy muy contento con la evolución que está teniendo dentro del equipo”.

Sobre la final, Pablo Laso quiso comentar que deberán “dar el máximo desde el arranque del partido y no regalar absolutamente nada para que no nos pase lo mismo que en los otros dos partidos de esta Copa del Rey”, aseguró. El entrenador del actual campeón de la competición dijo que “es difícil prever qué partido se verá delante de un equipo muy fuerte”. Además quiso destacar que el Barcelona “ha estado muy sólido. Será un encuentro espectacular porque hay muy buenos jugadores y eso es total garantía de espectáculo”.

Además, Laso ha aclarado que Andrés Nocioni se ha torcido el tobillo y que su presencia en la final dependerá de su evolución en las horas antes a la final. Uno de los destacados en estas semifinales, Sergio Llull, ha destacado que “los dos partidos de esta Copa han sido muy parecidos y muy duros para nosotros”. Llull acabó el partido con 19 puntos y cuatro asistencias. Como siempre, clave para los suyos. Llull ha reconocido que “hemos tenido problemas en la primera mitad sobre todo para controlar el rebote. Son errores que no podemos tener, pero en el tercer cuarto hemos estado mucho más agresivos, defendiendo mejor y eso nos ha dado las claves para ganar el partido”. Además quiso añadir que “habrá que jugar muy serio contra el Barça porque de lo contrario perderemos de 20”.

Un nuevo Clásico está servido. Veremos quién se lleva un duelo que promete ser espectacular.