Los hermanos Gasol entran en la historia

Los hermanos Gasol entran en la historia

Hace tiempo que los hermanos Pau y Marc Gasol parecen empeñados en hacer historia en el baloncesto. Decididos desde su juventud a no ponerse límites y dejar España bien pronto para hacer carrera en la NBA, el Madison Square Garden de la ciudad de Nueva York certificó en el pasado All Star que todos los sueños de los de Sant Boi de Llobregat se han cumplido, incluso como en este caso aquellos que ni siquiera se habían atrevido a soñar.

Por primera vez en toda la historia del baloncesto dos hermanos disputaron el salto inicial en un encuentro del All Star. A los Gasol parece habérsele quedado corto eso de estar entre los mejores para ir un paso más allá con un protagonismo superlativo. Las miradas de todo el planeta se centraron en ese salto inicial, un salto cargado de simbolismo y que quedará para siempre en la retina de todo el baloncesto español.

Ambos señalaron al coincidir que tanto ese salto como el abrazo en el que se fundieron en la presentación del choque serán para siempre unos de los momentos más recordados de sus carreras. No dudaron en emplear la palabra símbolo para referirse a un salto en el que quisieron englobar a todo el baloncesto nacional con ellos, aquellos que tan grande han hecho a la selección en los últimos años. “El salto ha sido más simbólico que el partido en sí, ha sido y será un gran orgullo y algo que recordará la gente. Pero nuestro abrazo ha sido mucho más emotivo porque ha sido el momento en el que hemos estado más juntos y como hermanos que somos”, subrayó Pau.

“Tanto el abrazo como el salto inicial quedarán para siempre en mi memoria durante el resto de mi vida. En todo momento ha habido una enorme emoción y cada jugada era bonita. Lo que hemos hecho nosotros demuestra que cualquier objetivo se puede cumplir si de verdad te lo propones. Nuestra generación de jugadores, nosotros, Juan Carlos Navarro, Jorge Garbajosa, Carlos Jiménez y otros muchos recogimos un testigo. Ahora nosotros se lo entregaremos  a chicos de la siguiente que irán llegando poco a poco”, destacaba Marc.

Como curiosidad queda que ese famoso salto inicial lo ganó Pau, pero una vez no pudo evitar sacar a relucir su vena competitiva al asegurar que “hubiera preferido perderlo y haber ganado después el partido.”

El poder simbólico de ese salto no puede empañar otras muchas cosas que ocurrieron en el Madison. Los hermanos Gasol era por vez primera titulares en sus respectivas conferencias. Es cierto que habían estado presentes ya en otros fines de semana de las estrellas, pero nunca como titulares. Los dos hermanos pudieron lucir  en esta cita sus dorsales habituales. Marc, el 33, y Pau, su ya mítico 16.

Pasada la emoción del arranque, los Gasol se pusieron el mono de trabajo dispuestos a sellar una buena actuación en el partido. Un dato antes que cualquier otro: ambos empezaron y acabaron el partido en pista, algo con enorme valor dentro de la liturgia de este tipo de eventos en los Estados Unidos para aportar así su granito de arena al espectáculo.

Los números finales de uno y otro se iban a parecer bastante. En el cómputo general, puede que fuera Marc el que tuvo un mayor protagonismo. En cualquier caso y pese a haber fallado en sus primeros intentos hacia canasta, los dos hermanos acabarían mostrando todo el potencial que poseen en el parqué del Madison y que les ha llevado hasta días como este.

Pau brilló en el aspecto del juego en el que lo está haciendo más con los Chicago Bulls, el rebote. El mayor de los hermanos acabaría el partido como máximo reboteador con un total de doce rechaces recuperados. Algún que otro gancho de mérito y un espectacular “alley hoop” a pase medido de LeBron James fueron sus aportaciones más destacadas en cuanto a la anotación. AL final, acabaría firmando de diez puntos, suficientes para alcanzar un doble- doble en sus más de 25 minutos en pista.

Por su parte, Marc se dedicó también a sumar una buena cantidad de rebotes para los suyos, un total de diez, además de haber demostrado la enorme calidad de su muñeca bajo el aro y en el tiro a media distancia, ese que ha sacado a relucir tantas y tantas veces en Menphis. Al final seis puntos y dos asistencias para Big Spain. Para Marc queda, además, la curiosidad de haber sido el único de ellos que se atrevió a encarar al otro hermano. Cierto es también que no encontró una defensa precisamente férrea por parte de Pau, pero el tiro desde la media distancia lo escupía el aro de forma caprichosa. En la jugada siguiente, Pau quiso devolvérsela, pero cuando iba a encarar a Marc, el balón se le escapó de las manos.

El más activo y fuerte en defensa fue de nuevo Marc. Que se lo pregunten a LeBron James incapaz de despegarse del español en muchos momentos del encuentro. Lo de dejar hacer canastas fáciles al rival parece no ir demasiado con el pívot de los Grizzlies.

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Números y estadísticas aparte, para la historia quedará la presencia de dos hermanos en esta gran cita del deporte mundial. Ese primer salto entre ello bajo la atenta mirada de sus padres y de su hermano menor quedará como unos de los más grandes hitos de sus carreras. Pero será una acción que vaya mucho más allá porque estará también en la cabeza de todos los aficionados al baloncesto que no quisieron perdérselo y ser así testigos de una noche histórica en primera persona.

Para Pau Gasol, el de Nueva York era, nada más y nada menos, su quinto All Star Game. La emoción familiar no le impidió sellar una buena actuación personal, la mejor de cuantas haya tenido nunca en un partido así, pese a la derrota final de su equipo. Pragmático como siempre, Pau tiene claro que se ha vivido una fiesta muy especial y que, por lo tanto, toca disfrutarla. “Ha sido una experiencia muy buena para toda la familia y ahora hay que centrarse en el equipo otra vez. Ojalá pueda verme las caras con mi hermano de nuevo en la final de la NBA”, confesó tras asegurar que ya ha cambiado el chip para pensar de nuevo en los Bulls.

Lo que nadie podrá quitarle ya es el sueño tan maravilloso vivido junto a su hermano en un All Star ya de leyenda. “Lo hemos pasado realmente muy bien. Esto ha superado al mejor de nuestros sueños”, explicaba Pau tras el partido. Como no podía ser de otro modo en un jugador acostumbrado a estar bajo el foco de los medios, Pau es consciente del poder de impacto de ese salto inicial. “Estamos contentos de haber formado parte de esto y lo recordaremos para siempre. Es una foto para tener siempre en casa, desde luego”, aseguró el center de los Bulls.

Ninguno de los dos hermanos parecía ser capaz de borra la sonrisa de la cara. En una nube aún, Marc Gasol no dudó en declararse MVP de la felicidad tras el choque, “La verdad es que he deseado que el partido con todos sus momentos no terminara nunca”, aclaraba el de los Grizzlies. Si no había suficientes motivos para tal felicidad, el menor de los Gasol quiso añadir uno más. “Ha sido un partido muy especial por muchos motivos, pero también porque es el primero al que asiste mi hija de cinco meses. Lo recordaré para siempre”. Marc, además, no quiso quedarse en su análisis solo con el hecho de haberse enfrentado a su hermano ya desde el mismo salto inicial. “Hay que estar por encima de si jugamos uno contra el otro o no porque este tipo de partidos no va exactamente de eso”, reconoció un Marc emocionado por todo lo vivido en la cancha y fuera de ella. “Me ha dado la mano incluso Bill Clinton y he estado charlando un rato con Bill Russell. Todo esto es inimaginable para mí”, afirmó Marc.

Todo lo sucedido en el Madison Square Garden de Nueva York podría parecer para muchos una especie de colofón a la sensacional carrera de los hermano Gasol. Nada más lejos de la realidad. A lo largo y ancho de sus ya dilatadas carrera han sido muchos los momentos en los que se ha pensado eso. Los anillos de Pau, el extraordinario crecimiento de Marc en la NBA donde llegó  a ser nombrado mejor defensor del año, sus títulos con la selección…pero ambos han demostrado siempre un enorme afán de superarse temporada tras temporada. Quién sabe si lo vivido en este All Star vuelva a repetirse el año próximo. Veremos. Lo que pueden estar seguros es que estos dos hermanos seguirán haciéndonos disfrutar a todos los amantes del baloncesto con su juego. Buscarán más y nuevos anillos, quizás sigan agrandando su currículum con la selección algún verano más y quién sabe si, de vuelta a Europa, querrán también sumar la Euroliga a su palmarés. Visto lo visto queda Gasol y Gasol para rato.