Los gigantes no resuelven en la vuelta de la Champions

Los gigantes no resuelven en la vuelta de la Champions

Cuando conocimos el sorteo de estos octavos de final de la Liga de Campeones muchos subrayamos en rojo la cita a doble partido entre el Paris Saint Germain y el Chelsea. Los parisinos llegaban a esta ronda después de verse superados por el Barcelona en el último partido de la fase de grupos perdiendo así la posibilidad de ser primeros de grupo. Los de Mourinho, por su parte, tuvieron una liguilla mucho más apacible, pero los parisinos serían, claro está, una importante piedra de toque.

Como siempre ocurre cuando llegan los cruces, muchos opinan que la ventaja de campo puede ser determinante. Los números de la UEFA Champions League avalan este criterio, pero cuando se cruzan dos gigantes del fútbol continental es más difícil si cabe hacer pronósticos. El propio Mourinho ha defendido en muchas ocasiones que no le disgusta jugar primero fuera de casa, quizás debido a la fortaleza defensiva de sus equipos. Si no encajas gol en campo contrario, la ventaja pasa a estar por completo de tu lado.

Pese  a la segunda plaza en la fase de grupos, el Paris Saint Germain está llamado a hacer grandes cosas en Europa. El sorteo no le fue, desde luego, muy favorable y el nivel de juego mostrado por los de Laurent Blanc así lo prueba. El Chelsea puede darse por más que satisfecho luego de haber salido airoso de su enormemente difícil visita al Parque de los Príncipes de la ciudad parisina. Si los de Mourinho no se fueron a Londres con un resultado mucho peor que el uno a uno final, se lo debe en gran medida a su portero Thibaut Courtois. El belga, ex del Atlético de Madrid, cerró el camino del gol en numerosas ocasiones y dio un extraordinario valor al tanto logrado por Ivanovic en la primera mitad. El PSG tuvo que conformarse con el empate logrado por Cavani.

Fue un partido típicamente europeo con dos equipos que enseñaron claramente sus miedos a perder opciones de pase durante gran parte del partido. Los dos técnicos parecieron acordar un pacto de no agresión por lo que muy pronto se vio que no estábamos ante un partido de altos vuelos ofensivos. Un dato: Blanc apostó por el central David Luiz como referencia en el centro del campo.

Los gigantes no resuelven en la vuelta de la Champions

Los parisinos cedieron totalmente el control de la posesión esperando su oportunidad para salir al contragolpe. Esa era la idea pero enfrente estaba un Jose Mourinho que se las sabe absolutamente todas y que supo gestionar bien la situación. Los ingleses decidieron entonces marcar un ritmo lento, sin ningún tipo de intención en los pases ni mucho menos ataques arriesgados. Con ese menú apenas pudimos ver nada en ataque salvo un par de cabezazos de Matuidi e Ibra. Courtois salvó sin problemas ambas en lo que fue lo más destacado de toda la primera media hora de encuentro.

Otro cabezazo poco después, en este caso en el primer palo a cardo del uruguayo Cavani fue la antesala del gol del Chelsea. Parece un guión que se repite una y otra vez año tras año en el Chelsea. Aguanta las embestidas del rival para aprovechar después cualquier ligero despiste del oponente. Un centro de John Terry y un taconazo de Cahill (seguramente ninguno de los dos están entre los jugadores más técnicos del partido) dieron paso a un cabezazo de Ivanovic que sellaron el cero a uno e hicieron enmudecer el estadio parisino. Golpe muy duro para locales que vieron cómo tres defensas desarbolaban a sus centrales. Con el viento a favor, el Chelsea volvió a protegerse atrás.

Los de Blanc parecieron por un momento estar noqueados pero un gran cabezazo otra vez de Cavani cambió el guión que parecía estar escrito en el primer tiempo. Ahí el Chelsea se echó aún más atrás para aguantar un resultado que le favorece. Ibrahimovic tuvo la gran ocasión de desnivelar a su favor la contienda pero volvió a encontrarse con un Courtois enorme que sólo concedió el rechace. Terry salvó los muebles cuando Lavezzi lo tenía todo para poner por delante a los suyos.

Con Ibra prácticamente desaparecido y un Lavezzi que hace mucho que no muestra su clase, al PSG solo le quedaba la garra de Cavani. El charrúa dispuso de otro mano a mano con Courtois, pero tampoco fue capaz de acertar. Casi con el tiempo cumplido, de nuevo Ibra encontró al belga en su camino hacia el gol.

El oficio del Chelsea dejó sin opciones a los parisinos, quienes apenas fueron capaces de inquietar de nueva la meta de Courtois. El empate con goles le da una cierta ventaja a los ingleses, que aún así, tendrán mucho que remar para echar de la competición a un PSG que de talento va sobrado.

El técnico portugués, Jose Mourinho, se mostró satisfecho con el resultado conseguido después del encuentro. Mourinho reconoció que incluso los parisinos habían merecido más. “Hay que ser honestos y debo decir que el Paris Saint Germain ha sido superior a nosotros, han tenido más y mejores oportunidades y han estado más cerca de levarse el encuentro”.

El técnico del Chelsea destacó el excelente trabajo de su rival especialmente en la segunda parte cuando se decidió a practicar un fútbol mucho más vertical. “El nivel de su partido hay que verlo en la segunda mitad cuando trataron de recuperar el balón muy rápido y jugaron un fútbol mucho más directo”. Aún así, Mou recordó que el resultado cosechado en tierras francesas les da una mínima ventaja y que en casa intentan hacer valer el apoyo de su afición. “La ventaja es mínima, la verdad, un partido de empate a uno se resuelve en la vuelta y tendremos que hacer las cosas muy bien en Stamford Bridge para poder pasar de ronda”.

Por su parte, Laurent Blanc se fue más que satisfecho con los suyos, pese al resultado final de empate con goles. El entrenador galo quiso destacar la enorme relevancia que tuvo en el partido la figura de Thibaut Courtois.  “El portero estuvo muy bien bajo palos, ha sido importante para el Chelsea porque hemos llegado con peligro a su área y hemos gozado de importantes ocasiones”. El técnico del PSG se mostró confiado en poder marcar en el choque de vuelta y pasar así a cuartos de final. “El Chelsea tiene la gran ventaja de jugar la vuelta en su propia casa, pero nosotros hemos sido capaces de marcar aquí y eso puede ser importante. También tengo que recordar que muchos han sido capaces de hacer gol en Stamford Bridge así que iremos allí con toda la intención de hacerlo”

Además de este PSG- Chelsea, la primera jornada de octavos de final disponía también un interesante Shakhtar- Bayern de Munich. Los de Guardiola volvían a Europa después de volver a golear en la Bundesliga tras una vuelta del parón invernal más que floja. Con estos precedentes, el Bayern no llegaba a pleno rendimiento y se le notó. No fue capaz de romper el empate sin goles y tendrá que ganar en el Allianz Arena para estar en cuartos. Sin ideas y delante de un férreo equipo ucraniano, los germanos tuvieron, además, que hacer frente a la expulsión de Xabi Alonso con media hora aún por jugarse.

Es probable que los de Lucescu hubieran firmado este resultado antes de empezar. Ahora viajarán a Alemania sabiendo que un gol les complicaría y mucho el trabajo a los chicos de Pep Guardiola. El Bayern tampoco puede quejarse del resultado obtenido. Durante buena parte del encuentro pareció una simple cuestión de tiempo el que los bávaros sentenciaran, pero poco a poco, vieron como su juego se iba haciendo más y más espeso hasta el silbido final. Con contundencia atrás y mucha solidaridad defensiva, los de Donetsk consiguieron frenar el ímpetu de los muniqueses.

Los de Pep no solo tendrán el peligro del resultado en la vuelta, sino que además deberán hacer frente a la baja de Xabi Alonso, expulsado por doble cartulina amarilla. Guardiola apostó claramente por los hombres de medio campo, dejando en el banquillo a Lewandowski. Ahora tendrá que buscar un plan alternativo.

Sin el tolosarra, el Bayern se vino abajo y su bagaje ofensivo decayó de forma clara. Parecía claro que no era el día de los bávaros. Pese a la más que probada superioridad del campeón germano, la eliminatoria queda totalmente abierta. El Bayern, obviamente, sigue siendo el gran favorito y algo muy extraño debería ocurrir para que no superara al Shakhtar.

El técnico visitante, Pep Guardiola, reconoció que a su equipo le costó mucho sacar adelante el partido ante el campeón de Ucrania, aunque se mostró optimista de cara al compromiso de vuelta en terreno alemán. “Fue un partido difícil porque tuvimos que luchar mucho en inferioridad numérica tras la expulsión de Alonso”, señaló. Además, Pep consideró que su equipo tuvo la iniciativa del duelo, aunque lamentó no haber podido generar suficientes ocasiones. “Creo que tuvimos el partido controlado, pero creamos muy pocas ocasiones de gol. Ahora tenemos que ganar en el Allianz. Creo que lo vamos a lograr”, concluyó.
La Champions ha vuelto con fuerza. Veremos qué ocurre en el resto de cruces.