La Europa League más complicada

La Europa League más complicada

Todo el mundo en Sevilla era consciente que este año les tocaría sufrir y mucho en la Europa League. El actual campeón de la competición sería el enemigo a batir por todos sus rivales y eliminatoria que se le presentaba delante del Borussia Moenchengladbach debía responder fielmente a ese guión.

La ida en el Pizjuán prometía ser la ocasión perfecta para tomar ventaja e ir a Alemania con el mayor margen posible, pero el rival germano demostró en Nervión que es un gran equipo y no le puso las cosas nada fáciles a los de Unai Emery.

El Sevilla pronto se dio cuenta de que iba a ser difícil superar al Gladbach por fútbol e idea, al menos en este primer asalto, por lo que decidió tirar de un juego más físico y del orgullo de sus jugadores. Los alemanes firmaron un primer tiempo para enmarcar, justificando plenamente la sensación que había en Sevilla de que iba a ser cualquier cosa menos una eliminatoria sencilla. Superado en esos momentos por el rival, el Sevilla tuvo en su portero Sergio Rico a su mejor aliado, ya que el canterano salvó a los suyos hasta en dos clarísimas ocasiones de los visitantes. El Sevilla parecía confuso y superado y sólo tras el descanso la cosa empezó a rodar un poco mejor para los intereses sevillistas. Pareció como si a Emery se le hubiese encendido una bombilla durante el tiempo de descanso y hubiera encontrado el modo de apretar más a un equipo que había jugado hasta entonces demasiado cómodo.

La Europa League más complicada

El Gladbach apostó decididamente por un fútbol control que le servía para superar al Sevilla gracias a unos centrocampistas que manejaba el balón a su antojo. Ahí fue cuando Emery decidió meterle una marcha más a sus jugadores, probablemente intentando hacer dudar a un equipo que jugaba a placer. Aún así los alemanes siguieron gozando de buenas ocasiones pero ya no era lo del primer tiempo porque tras el descanso, todo lo bueno del partido lo hizo el Sevilla. El técnico vasco arriesgó con algunas de sus decisiones como cuando sentó a Reyes ganándose una sonora pitada por parte del Pizjuán. El tiempo le dio la razón ya que iba a ser precisamente su recambio, Diogo, el que asistiría a Iborra para hacer el único gol del encuentro tras un gran pase en profundidad del central Nico Pareja. Pese a las críticas que suelen arreciar contra Unai Emery, es de justicia ahora reconocer que sus decisiones mejoraron sustancialmente al equipo sevillista y que quizás alguna de ellas le permitan superar la eliminatoria.

A partir del uno a cero el Sevilla, que cada vez sabe jugar mejor estas eliminatorias, supo sufrir en defensa y mismo pudo haber acumulado más ventaja de cara a la vuelta si llega a acertar en las contras que lanzó, aunque viendo el arranque del partido, es uno a cero final es un extraordinario premio para los de Nervión.

Lo mejor de este encuentro de ida fue la sensación de  gran equipo que dejó el Sevilla. Un campeón que sabe sufrir cuando toca y que, si no puede ganar por fútbol, sabe hacerlo de otro modo. La vuelta será otra historia pero de momento el idilio entre el Sevilla y la Europa League continúa.

Por su parte el Athlétic Club de Bilbao supo salir indemne de una situación muy complicada en su visita al feudo del Torino. Los de Ernesto Valverde llegaron a ponerse por delante con un gol del joven Williams, pero sufrieron de lo lindo más adelante tras el doblete de un viejo conocido, Maxi López. Los vascos sufrieron lo inimaginable para mantenerse en el partido y al final lograron el empate a dos definitivo gracias a un tanto de Gurpegui.

El Athlétic volvió a demostrar que no está ni de lejos en su mejor momento, pero supo tirar de casta y aguantar para sobreponerse a las embestidas del Torino y conseguir un resultado más que positivo de cara a la vuelta. Los de Valverde hace mucho que no muestran su nivel, pero el empate a dos puede valer su peso en oro en San Mamés.

Es cierto que las sensaciones no son las mejores, pero también lo es que el Torino no es mejor equipo que este Athlétic. En un gran momento de juego y resultados, el Toro no pudo con un Athlétic que pasa momentos de dificultad y eso es, sin duda, la mejor noticia del encuentro.

Los vizcaínos golpearon primero cuando el partido en el Olímpico no había hecho nada más que arrancar. Borja Viguera encontró a Williams  en un gran centro con el exterior y el canterano se estrenó como goleador en Europa. Curiosamente, el Athlétic se vino abajo después del gol y dieron un paso hacia atrás que aprovechó el Torino para empezar a hacer daño. Molinaro y Darmian no dejaron de intentarlo por los dos costados y el juego de entrelineas de El Kaddouri fue una pesadilla constante para los hombres de Ernesto Valverde. Ahí apareció Maxi López. El ex del Barcelona golpeó con dos goles que dejaban al borde de la eliminación a los vascos. El descanso salvó a los de Valverde, que ganaron en energías y ambición tras la reanudación. Los italianos parecieron conformarse con ganar por la mínima y la estrategia les salió mal.

Iker Muniaín fue el encargado de liderar la reacción del Athlétic. A falta de buen fútbol, los de Valverde echaron mano de la estrategia, algo que ya les ha servido en el pasado, y que volvió a funcionar en Turín. Gurpegui salvó los muebles vascos con un gran testarazo que certificó el dos a dos final. Pudo ser mejor porque tan sólo unos minutos después, el central volvió a rematar pero esta vez ser topó con el palo. Hubiera sido demasiado premio para un Athlétic que sigue sin mostrar las enormes virtudes de sus jugadores y que bastante premio se lleva después del sufrimiento pasado delante de un mejor Torino de lo que se esperaba.

El Villarreal irá a Austria con una ligera ventaja en el marcador luego de haberse impuesto por la mínima al Salzsburgo en el Madrigal. Los goles de Uche y Cheryshev superaron a unos austríacos que siguen muy vivos en la eliminatoria gracias al gol de penalti del español Jonathan Soriano.

Los de Marcelino García Toral tuvieron que sufrir de lo lindo para llevarse un encuentro que fue de todo menos fácil. Con un partido abierto y muy igualado, los austríacos no se asustaron y tuvieron ocasiones clarísimas para poner en mayores apuros aún a los amarillos de cara al partido de vuelta. Asenjo tuvo que emplearse a fondo para salvar a los suyos en más de una ocasión. Una vez más, hay que destacar a los atacantes del Villarreal. Vietto, Uche y especialmente Cheryshev fueron una pesadilla constante para el rival y ellos solos se bastaron para desquiciar a la defensa austríaca. Uche fue el primero en acertar aprovechando un rechace desde la frontal del área tras un remate de Vietto.

Así se llegó al descanso, pero nada más reanudarse el partido, Víctor Ruíz cometió penalti sobre Djuricin y Soriano no perdonó. A pesar del gol, daba la sensación de que el Villarreal acabaría llevándose el partido y así fue. Cheryshev acertó con la puerta austríaca después de una preciosa combinación con Vietto. El ruso mandó un cañonazo imposible para volver a poner por delante al submarino. Ahí, el Salzsburgo acusó el golpe y bajó netamente su intensidad. Los de Marcelino intentaron sin éxito un tercer gol que hubiera dejado sentenciada la eliminatoria. El encuentro se llenó entonces de jugadas muy duras, que el árbitro no acertaba a parar. Lo mejor de todo fue el resultado y la sensación de que este Villarreal es netamente superior a su rival.

Del resto de enfrentamientos, destacar el duelo entre históricos en el Celtic Park. Los de Glasgow recibían al Inter de Milán, dos equipos que curiosamente no se medían en competición europea desde el año 1972, cuando los italianos eliminaron al Celtic en semifinales de la Copa de Europa. El tres a tres final hizo justicia a la enorme historia de ambos. Palacio, con un doblete, y Shaqiri marcaron para el Inter en una primera parte que acabó con dos a tres en el marcador. En el 93 iba a empatar Guidetti para dejar con vida a los escoceses.

Por su parte el Liverpool ganó por la mínima al Besiktas y lo hizo muy al final cuando el partido ya parecía encaminado hacia el empate. Balotelli, gracias a un penalti, le dio ventaja a los ingleses.

El AJax superó al Legia de Varsovia con un solitario tanto de Milk y pone muy cuesta arriba el sueño de los polacos de llegar a una final que se jugará en su casa. Además, la Fiorentina empató a uno en White Hart Lane por lo que contará con una importante ventaja en la vuelta. Soldado marcó de penalti para los locales, mientras que Basanta lo hizo para los viola.  El Guingamp ganó por la mínima al Dinamo de Kiev, mientras que Anderlecht y Dinamo de Moscú empataron sin goles en el partido más aburrido de la jornada.

Todo por decidir, pues, en unos duelos de vuelta que prometen emociones fuertes.