El Atlético de Madrid deberá remontar en el Calderón

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El Atlético de Madrid comprobó de primera mano que su paso por la Liga de Campeones de este año no va a ser ni mucho menos un camino de rosas. El encuentro de ida de su eliminatoria de octavos de final frente al Bayer Leverkusen fue todo un dolor de cabeza para los del Cholo Simeone. El subcampeón de Europa se vio superado por su rival alemán y tendrá que pelear en el Calderón por una remontada que no se presume nada fácil.

Los alemanes del Leverkusen demostraron que conocen al Atlético de Madrid a la perfección y tuvieron claro desde el mismo arranque del choque que tenían que superar a los colchoneros en intensidad. Lo cierto es que el campeón de liga no dejó de pasar apuros casi que en ningún momento y el Leverkusen fue creando cada vez más y más acciones de peligro hasta el gol definitivo de Calhanoglu. Los de la aspirina fueron al límite en cada acción, consciente de que solo así tendrían opciones. Especialista en ese mismo tipo de fútbol, el Atlético no fue capaz de encontrar antídoto para su propio veneno. Brillante en tantas y tantas noches, el equipo de Simeone decepcionó en Leverkusen.

Los locales demostraron desde bien pronto que iban a por el partido. Jugaron de frente, sin miedo alguno al actual campeón de la competición e incluso fue a por él a campo abierto. El Leverkusen se disfrazó de Atleti y no dejó de correr a lo largo y ancho de los noventa minutos creando peligro, sobre todo, por la banda derecha de su ataque.

A esas alturas de partido, el Atlético bastante tenía con achicar balones y mantener el peligro lo más lejos posible de su área, así que poco o nada se supo en muchos minutos del ataque colchonero. Eso sí, al filo del descanso el Atlético tuvo la mejor ocasión de toda la primera mitad con un gran disparo del portugués Tiago que salvó de milagro el portero Leno. El Bayer no se amilanó y respondió muy rápidamente con un tremendo zapatazo del ex sevillista Spahic que se encontró de lleno con la madera de la portería de Moyá.

El partido era netamente físico y para colmo al Atleti empezaron a aparecerle las bajas. Siqueira tuvo que dejar su sitio en el campo tocado tanto en lo físico como en la moral, ya que todo el peligro local llegó claramente por su banda. Además, Saúl recibió un fuerte golpe que le mantuvo en el hospital por precaución, a pesar de que en un principio el jugador intentó incluso seguir sobre el campo. En su lugar entraron dos hombres que tampoco hacen prisioneros: Jesús Gámez y Raúl García.

Tras el descanso lo cierto es que la situación no cambió demasiado y el control del Leverkusen incluso fue poco a poco haciéndose más y más fuerte. El Atlético seguía siendo incapaz de hilar tres pases seguidos en la misma jugada y además el Leverkusen rozó la perfección en la acción del gol. En la noche en la que todo parecía estar determinado por el físico, Bellarabi y Calhanoglu se sacaron de la manga una jugada estratosférica en el 56 para adelantar a los alemanes. Gran pase de Bellarabi asistiendo con el tacón para que Calhanoglu dejase huella en el partido con un gran gol.

El Atlético de Madrid deberá remontar en el Calderón

El Leverkusen no dejó de amenazar la puerta de Moyá en todo el segundo tiempo. Con el resultado a favor se envalentonó aún más y espero bien cerrado a salir en estampida para matar el encuentro. Simeone metió en el campo a Fernando Torres tratando de cambiar un guión que no le estaba siendo nada pero nada favorable. Torres consiguió marcar, pero su tanto fue anulado porque el balón había salido por la línea de fondo antes de regresar al campo. Si la cosa ya pintaba mal en esos momentos, todo fue a peor cuando el portugués Tiago vio su segunda cartulina amarilla. Dejaba a su equipo con diez y no podrá colaborar en la vuelta para la remontada. Su baja se unirá a la de Diego Godín, que vio una amarilla con la que cumplía ciclo y tampoco estará en el Calderón. Los atléticos tienen por delante una remontada muy complicada. Nos les queda otra que confiar en el factor Vicente Calderón.

Tras el partido de Leverkusen, el técnico rojiblanco quiso reconocer que los alemanes “lo han hecho todo muy bien, sobre todo, la presión. Juegan a la recuperación rápida y nosotros no hemos sido capaces de salir de ella con facilidad. Somos dos equipos que nos parecemos en nuestro juego”. Pese al resultado adverso, Simeone afirmó que “me voy contento. Fue un partido en el que nos quedamos con dos cambios menos ya en el primer tiempo y nos quedamos con un jugador menos cuando aún quedaban veinte minutos. Me da la sensación de que nos dejaron con vida porque otro rival nos habría apretado aún más”.

Simeone, además, reconoció que su equipo no había estado bien, sobre todo, a la hora de evitar la presión y que “ha sido un partido raro en el que ninguno ha generado muchos ocasiones. La diferencia es que ellos han acertado en la que han tenido”.  El técnico argentino afirmó estar contento con los suyos pese al resultado y se queda con que “bien pudo haber sido peor”.

El Cholo explicó algunas de sus decisiones a lo largo del partido como la entrada de Fernando Torres por Arda. “Quité a Arda porque estaba cansado e imaginé que Fernando podría crear ocasiones como así fue. La verdad es que no sé qué pasó en la jugada del gol anulado, si lo pitó el cuarto árbitro, el quinto, el tercero…” Sobre las bajas con las que contará en su equipo de cara al partido de vuelta en el Calderón, Simeone aseguró que “las cubriremos con otros jugadores de la plantilla. Un equipo sirve para ganar un partido, pero un grupo es el que conquista cosas importantes. No hay ningún problema ya que jugarán Giménez y Mario”.

Precisamente uno de los hombres que no estará sobre el césped en el partido de vuelta es Godín. El uruguayo aseguró que “jugamos los últimos minutos con uno menos, pero no es excusa ya que ellos crearon ocasiones durante todo el partido. Nos llevamos un resultado que no es nada bueno, pero la eliminatoria sigue abierta. Tenemos que jugar en el Calderón y hacer las cosas muy bien allí para pasar”. Sobre el rival del Atlético en estos octavos de final, Godín destacó que “son jugadores rápidos y que salen muy bien. EL rival también juega y sabe usar sus propias armas”. En el lado negativo, Godín quiso señalar que “nos faltó ese punto de intensidad sin balón y en la disputa. No somos un equipo con una gran fluidez de balón, pero sí que solemos salir favorecidos en el juego sin él”, aseguró. El uruguayo no se cansó de reconocer que el Leverkusen “ha jugado realmente muy bien y, aunque nos hubiera gustado estar mejor, la verdad es que no pudimos”. Para el charrúa “esto es la Liga de Campeones, estamos en octavos de final de la competición y no va a ser nada fácil. Intentaremos hacer un gran trabajo en casa para darle la vuelta a la eliminatoria. Estamos confiados y creo que podemos hacerlo”.

Para Jesús Gámez el partido tuvo “muchos inconvenientes. Se intentó todo, pero no pudimos. Ahora la eliminatoria está más abierta y nosotros iremos a por todas en nuestro campo. Así se lo decimos a nuestra afición”. El lateral, que entró por el lesionado Siqueira, reconoció que “hemos hecho un mal partido y todo salió a su favor, pero nos queda aún la vuelta. Nos hubiera gustado que todo hubiese sido de otro modo, pero ahora toca ya pensar en el partido del próximo domingo para dar otra imagen”.

Por su parte, el presidente de la entidad colchonera, Enrique Cerezo, aceptó que “no ha sido un partido nada bueno por nuestra parte”, pero se mostró esperanzado en que “vamos a remontar en casa para estar de nuevo en los cuartos de final”. Aseguró que “el partido no fue bueno, pero nos queda una segunda oportunidad, que es el partido de vuelta en casa. Espero que podamos levantar el resultado, que en el fondo no es tan malo como podría haber sido”. El presidente rojiblanco aportó totalmente por sus jugadores y dijo que las bajas de Godín y Siqueira “las supliremos con otros jugadores de enorme calidad”.

El gran susto de la noche lo dio Saúl que tuvo que pasar varias noche en un hospital de Colonia en observación con un problema renal.

Para el actual subcampeón será un partido de todo o nada. El Calderón apretará seguro como en sus mejores noches. Los del Cholo tendrán que olvidar las bajas y mejorar en muchos aspectos si de verdad quieren superar a un Bayer Leverkusen que venía como tapado, pero que demostró en la ida que es hueso duro, muy duro de roer.