El Athlétic de Bilbao vuelve a la final de Copa

El Athlétic de Bilbao vuelve a la final de Copa

 

Pocas veces un estadio vivió con tanta intensidad y entusiasmo una vuelta de semifinales de Copa del Rey como el Power 8 de Barcelona. Los pericos, después de una competición sensacional en la que han eliminado al Sevilla o al Valencia, llegaban a su campo con la mínima ventaja que les otorgaba el empate a uno de San Mamés. Los hombres entrenados por Sergio buscaban una final de Copa que, con el aliciente de ir a jugarla contra el eterno rival, apetecía más que nunca.

Muy pronto el partido y el rival bajaron de la nube a los blanquiazules. El Athlétic no se amilanó y buscó el control del partido desde su mismo arranque para hacer daño al rival. La urgencia que tenían los vascos les llevó a presionar desde el mismo arranque del encuentro y la diferencia de intensidad entre unos y otros se dejó notar muy pronto.

Las ocasiones no tardaron en llegar. El Athlétic se mostró mucho más decidido desde el mismo arranque, mientras que el Español parecía sorprendido de la actitud de un rival que parecía otro con respecto a la ida. Iraola fue el primero en avisar a los pericos con un remate muy desviado aún en el minuto nueve. No tardaría el equipo de Valverde mucho más en acertar.

Cuando este equipo necesita garra y gol no suele fallarle el recurso llamado Aritz Aduriz. El goleador recogió un rechace en la frontal para acomodarse rápidamente el gol y soltar un disparo cruzado ante el que no pudo hacer nada el meta Pau. Los pericos acusaron el golpe y fueron incapaces de sobreponerse y crear peligro. Stuani y Sergio García apenas tocaban balón.

Habían pasado apenas 25 minutos de juego y el estadio perico parecía incrédulo ante lo que estaba viendo. Los suyos debían atacar para ir a por la eliminatoria, pero sus hombres más destacados seguían cada vez más desconectados. Mientras tanto Aduriz seguía a lo suyo, creando peligro cada vez que surgía la ocasión. A punto estuvo de acertar de nuevo en el minuto 25 tras recibir un pase de Muniain. Pau midió mal en su salida y el delantero se desequilibró lo suficiente como para no rematar con claridad. El Athlétic ya no sólo mandaba en el resultado sino que era amo y señor del partido delante de un Español que bastante tenía con evitar males mayores.

Durante todo el primer tiempo los locales apenas contaron con ocasiones hasta que Athlétic aflojó el ritmo. La tuvo Stuani, pero Herrerín no falló. Ese intento del uruguayo pareció darle alas a los pericos que crearon más, pero sin lograr en ningún momento que el Athlétic se descompusiera. Los de Valverde parecían esperar el momento justo para asestar el golpe definitivo al partido y a la eliminatoria, y ese momento llegó cuando apenas quedaban dos minutos para que los jugadores se fueran al túnel de vestuarios. El segundo tanto de la noche para los leones iba a ser obra de Etxeita después de un saque de esquina. El cabezazo del central dejaba imposible la eliminatoria para los locales, que ahora necesitaban tres goles en 45 minutos cuando en realidad apenas habían llegado al área contraria. A los pericos sólo les quedaba un último y desesperado recurso: apelar a la épica.

Sergio González lo intentó a base de cambios ofensivos en el descanso. Sentó a Víctor Álvarez y dio entrada a Caicedo, un cambio que inició la ofensiva blanquiazul y que empujó a los bilbaínos hacia su propia porción de campo. El ecuatoriano tuvo la ocasión de meter a los suyos en el partido con su tiro al poste del minuto 58. Pese a la enorme diferencia en el marcador, hay que aplaudir a un Español que no se rindió en ningún momento. Ahora sí aparecía el equipo que tan bien lo ha hecho en esta Copa del Rey con una mayor velocidad, una gran capacidad de asociación entre sus jugadores importantes y, sobre todo, con la creación de más y más acciones de gol. Pese a  la clara mejoría, los pericos tenían enfrente a un rival acostumbrado ya a este tipo de eliminatorias, bien armado atrás y que, además, contaba con el paso del tiempo como mayor aliado.

El Athlétic tuvo que cambiar a su portero por la lesión de Iago Herrerín, pero no se resintió y aguantó el tipo y el resultado sin mayores complicaciones y eso que no fue fácil. Y no lo fue debido al gran nivel exhibido en esos minutos por un rival que se resistía a abandonar una competición en la que ha firmado sus mejores noches. Los leones defendían y esperaban con calma sus opciones de golpear de nuevo al rival. La tuvo Williams, el nuevo valor de Lezama, que poco a poco está ganando presencia y minutos en el once de Valverde como acompañante de Aduriz. Quedaba un cuarto de hora cuando Williams se plantó solo delante de Pau. El delantero, con todo a su favor, falló.

Con el paso de los minutos, los pericos fueron perdiendo su fe casi al compás de sus aficionados que iban, poco a poco, vaciando el estadio. Su destino era ya inevitable y el sueño de la Copa del Rey se esfumaba sin remedio. El Athlétic Club de Bilbao volverá a soñar con llevarse el título.

Después del partido, el entrenador del Athlétic, Ernesto Valverde, reconocía sin tapujos que se había sacado una espina que tenía clavada con este torneo desde hacía ocho años, cuando había caído en la misma ronda contra el Betis. “Tenía muy presente que no lo pude conseguir en aquella ocasión y quería quitarme esa idea”, dijo, además de añadir que, “la verdad es que veníamos aquí muy optimistas pese al empate a uno de la ida”. En ese sentido Valverde quiso añadir que “sabíamos que el Español nos podía complicar el partido porque ya lo había hecho en la ida, aunque contamos con el hecho de que un gol nuestro aquí cambiaba por completo el guión”, dijo. Valverde no dudó además en felicitar públicamente a sus jugadores porque “han estado todos a un nivel altísimo y no sería justo destacar a uno solo”, aseguró. Pensando ya en la final del próximo 30 de mayo, Valverde reconoció que “el Barcelona es el favorito por todo el arsenal y la experiencia que tiene de las finales anteriores, pero debemos ir a por todas y explotar al máximo nuestras posibilidades”, dijo. El técnico del Athlétic de Bilbao no podrá contar en esa final con Óscar de Marcos por acumulación de tarjetas.

La otra cara de la moneda le tocó vivirla al entrenador del Español, Sergio González, quien, pese a la derrota, quiso manifestar su orgullo por la gran Copa del Rey realizada por sus jugadores y que le ha servido para quedarse a un solo paso de la gran final. Sergio quiso pedir perdón a sus aficionados por “no haber hecho el partido esperado” si bien quiso dejar claro que no tiene “nada que reprochar a mis jugadores”. El técnico quiso explicar que “perder te ayuda siempre a aprender y a mejorar. Ha sido el partido más importante de las carreras deportivas de muchos de los jugadores y eso ha podido pasarnos factura. De todas formas, les felicito por la gran Copa del Rey que hemos hecho aunque tengo que reconocer que es una pena irse así tan cerca de jugar una final”, manifestó en rueda de prensa.

Además, Sergio González lamentó el hecho de que a los suyos no les salieron las cosas durante el partido. “No va a haber ningún argumento que nos consuele. Hemos perdido una gran oportunidad pero me gusta más ser positivo y les doy las gracias a los jugadores por habernos traído hasta aquí. Nos ha costado mucho entrar en el partido desde el principio, el Athlétic ha sido mucho mejor que nosotros en el primer tiempo y se le veía con más seguridad. Hay que levantar cabeza cuanto antes y pasar página”, señaló un tocado Sergio. “Creo que hemos empezado el partido demasiado tranquilos”, añadió, “pensando que allí habíamos hecho un gran partido y que el resultado era mejor del que en realidad era. Todo esto sumado al hecho de que nos han hecho gol en su primera ocasión, es lo que nos ha generado tantas dudas. A partir del minuto 25 hemos despertado un poco y nos hemos parecido más al equipo que somos, pero nos han metido el segundo y ya sólo nos quedaba tirar de orgullo para irnos con la cabeza bien alta”.

Sergio dijo también que la eliminación le sabe mal, sobre todo, por los jugadores. “Hemos hecho una Copa muy bonita y no nos merecíamos este final. Me quedo con que me han hecho vivir momentos muy bonitos, mágicos e ilusionantes. El socio perico ha vuelto a aparecer y el estadio casi se llena, pero esta magia que se había creado con nuestro trabajo ha quedado finalmente en nada”, argumentó.

El Español se queda a las puertas de un sueño, mientras que el Athlétic Club piensa ya en una nueva final contra el Barça, la tercera en pocos años contra los culés. Los leones buscarán que esta vez la historia sea bien diferente.