El arranque de un nuevo Seis Naciones

El Seis Naciones ya no se detiene por lo que los duelos que están por llegar serán importantes de cara al vencedor final

Con dos jornadas ya disputadas de este Seis Naciones parece claro que Inglaterra e Irlanda son los principales candidatos a la victoria final, aunque no lo van a tener nada fácil viendo el nivel que están mostrando el resto de las selecciones.

Para empezar los ingleses estuvieron a punto de perder en Gales en la primera jornada. Solo gracias a una espléndida reacción en la segunda parte, los ingleses pudieron llevarse el partido. Los ingleses llegaron al descanso por detrás en el marcador, y fue un jugador de los no habituales en el quince quien les guió hacia la victoria, el apertura George Ford. A Gales le bastaba con mantenerse serios en su juego porque los ingleses navegaban en un mar de dudas más cuando se alcanzó el descanso con un inquietante 16- 8 en el marcador.

La situación cambió de manera radical tras la reanudación. El ensayo de Anthony Watson estimuló al equipo de la rosa para iniciar la remontada. Ahí, los galeses ya no pudieron hacer nada para parar a los ingleses. Los locales no volverían a anotar ni un solo punto más, mientras que los ingleses parecían lanzados y era cuestión de tiempo que se pusieran por delante. Para colmo los locales se vinieron abajo, sobre todo, moralmente y Ford lo aprovechó para que Inglaterra mandase en el partido por primera vez. En la recta final del choque, sería el encargado de sentenciar con una última patada a palos.

Mucho más fácil lo tuvo Irlanda delante de una inoperante selección italiana.  Su victoria fue bastante más abultada en el resultado (3- 26) de lo que realmente fue en el campo. Los de Joe Schmidt sufrieron de lo lindo para doblegar la defensa italiana, de hecho, el primer tiempo había terminado con un pírrico 3-9 en el marcador.

La clave del encuentro bien pudo estar en la tarjeta amarilla de Guiraldino en el minuto 63 y que dejó a los suyos con uno menos. Eso acabó de hundir a los italianos que ya no pudieron apretar de igual manera en defensa. De hecho en dos minutos recibidos dos ensayos que cerraron el partido, eso sí, con un resultado engañoso. Pese a eso, los irlandeses agradaron en el siempre complicado debut, mientras que los italianos apuntan seriamente hacia una nueva Cuchara de Madera.

En el último encuentro de la primera jornada, Francia consiguió una trabajada victoria frente a Escocia por 15 a 8. Los franceses vencieron sin haber anotado ni un solo ensayo en todo el encuentro, Fundamental la aportación del apertura Camille López, que anotó cinco golpes de castigo para alcanzar los 15 puntos finales. Escocia solo consiguió un ensayo.

Y es que la defensa francesa no permitió grandes acciones de ataque a los escoceses, de hecho, se pasaron toda la segunda mitad sin anotar. Una reanudación en la que, por cierto, los franceses dominaron de manera clara tanto territorialmente como la posesión del balón y contó, además, con un López inspiradísimo que sentenció. A decir verdad, los franceses no enamoraron al público con su juego, pero logró una importante victoria en este arranque de la competición.

Tras lo ocurrido durante la primera jornada, la segunda nos reservaba un gran duelo entre Irlanda y Francia. Los irlandeses, parapetados tras la enorme seriedad que destila su juego, basaron su triunfo en el acierto en los pateos a palos. La victoria irlandés (18- 11) tiene enorme valor al derrotar a uno de sus más grandes rivales de cara al título.

Lo cierto es que Francia no pudo hacer nada frente a Irlanda en el Aviva Stadium y no es la primera vez que los del gallo pasan un mal trago delante de los irish. El año pasado ya los vieron celebrar el título en París y con esta derrota, el triunfo final se le pone muy cuesta arriba.

Cierto es que los franceses redoblaron esfuerzos en defensa y lograron controlar a los verdes durante buena parte del encuentro. Eso sí, su fuerte defensa les hizo ser sancionados con varias penalizaciones que aprovechó bien Sexton (cinco golpes de castigo). Su sustituto en el choque, Ian Madigan, conseguiría el sexto.

En el bando francés volvió a aparecer Camille López, pero aún así los galos se fueron al descanso ya por debajo (12- 6). El vestuario no cambió absolutamente nada e Irlanda incluso consiguió aumentar más su ventaja gracias a Madigan y Sexton. Con todo sentenciado, Francia solo pudo maquillar el resultado y ponerle cierto suspense a los últimos diez minutos de partido. No sería suficiente porque la victoria ya era totalmente de los verdes.

En el caso de Inglaterra, la segunda de las jornadas del torneo llegaba justo a tiempo para ver si se reponían del susto del primer día o volvían a sufrir. Esta vez los ingleses salieron mucho más entonados y le endosaron una dolorosa derrota a la selección italiana (47-17). Quien lea las crónicas verá que el italiano Sergio Parisse abrió el marcador con un ensayo a los tres minutos de juego. Fue un espejismo porque el quince de la roda no dio opción alguna.

Inglaterra tardó 20 minutos en estrenar su casillero gracias a un golpe de castigo de George Ford. Los ensayos de Billy Vunipola en el minuto 23 y el de Jonathan Joseph, en el 26, resolvieron muy pronto el partido para los ingleses en Twickenham.

Llegamos al descanso con un claro 15- 5 que tendría su continuidad tras la reanudación. Italia incluso consiguió anotar un ensayo a través de Luca Morisi pero para entonces el partido hacía rato que se había decantado del lado inglés, netamente superior. El acierto que mostró Inglaterra fue muy alto por lo que poco a nada podían hacer ya los italianos. Veinte minutos por jugar y el marcador reflejaba un 42- 10 inapelable.  El ensayo final de Easter redondeó sus estadísticas, mientras que la anotación de Morisi no esconde el bajo nivel de esta selección italiana.

El que parece no perder comba es el País de Gales que con su victoria en Murrayfield contra Escocia (23- 26) mantiene intactas sus opciones de hacerse con el Seis Naciones. Los escoceses, por su parte, siguen con su casillero a cero, pero con buenas sensaciones después de haber hecho sufrir mucho tanto a Francia como a Gales. El duelo de técnicos neozelandeses entre Warren Gatland y Vern Cotter se lo llevó, pues, el primero.

El encuentro se rompió gracias a la actuación de un sensacional Jonathan Davies, quien firmó una serie de seis aciertos en siete lanzamientos. Eso ocurrió bien pasada la hora de partido porque hasta entonces, Escocia había dominado con claridad. Viéndose por detrás, el quince del cardo se lanzó en busca de un ensayo que le metiese de nuevo en el partido, pero Gales supo defenderse con uñas y dientes y mantener lejos de zonas de peligro a los escoceses. El ensayo final no era ya suficiente y llegó ya sin tiempo para nada más. Poco antes había saltado la polémica al haberle sido anulado un ensayo a Bennett por un avant previo, algo que ya se había dado minutos antes con Liam Williams por un apantalla previa de sus compañeros.

Pese a la derrota, lo cierto es que Escocia mostró un buen tono y volvió a hacer uso de sus credenciales. Un equipo correoso y muy duro, pero que en esta edición da señales de tener muchos más recursos que en el pasado. Escocia jugó bien pero pagó extraordinariamente caros sus propios errores.

El partido arrancó con dominio de los escoceses, que marcharon por delante en el marcador hasta la reacción de País de Gales. El partido caminaba por aquel entonces en un ritmo alto, muy dinámico, en el que los escoceses parecían encontrarse cómodos. Durante muchos momentos dieron la sensación de que el partido estaba totalmente al alcance de su mano, eso sí, sin lograr reflejar en el marcador las sensaciones que veíamos sobre el campo.

Poco a poco fue llegando la reacción galesa. Los golpes de castigo de Halfpenny y un buen ensayo de Rhys Webb llevaron el marcador hasta el 10- 16 a favor de los dragones con el que se llegó al descanso. Escocia no se dio por vencida en ningún momento y consiguió apretar más aún el marcador tras el descanso (16- 19). Estábamos en el momento decisivo del encuentro. El ensayo no concedido a Liam Williams fue justo antes del logrado por Jonathan Davies, que decantó el encuentro. Las últimas acometidas de los escoceses toparon siempre con la gran defensa galesa que veía cómo el tiempo corría poco a poco a su favor. Los Welsh resistieron llevándose así la victoria en un partido muy bonito y atractivo para el espectador.

El Seis Naciones ya no se detiene por lo que los duelos que están por llegar serán importantes de cara al vencedor final. Por delante tenemos ya una tercera jornada en la que Escocia intentará mandar a Italia directa a por una nueva Cuchara de Madera, mientras Francia recibirá en Saint Denis a Gales. El plato fuerte será el Irlanda- Inglaterra, choque de trenes en el que veremos por fin quién está mejor y quién es de verdad el máximo candidato para llevarse esta edición del Torneo Seis Naciones.