Alonso arranca el año con serias dificultades

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Fernando Alonso arranca este nuevo curso del Mundial de Fórmula 1 con serias dificultades. El español no estará en la parrilla de salida de la primera cita del campeonato, en Australia, para la disputa del primer gran premio del año. Tras varios días de dudas y rumores, su escudería, McLaren, emitió un comunicado oficial en el que anuncia su ausencia. Desde el accidente sufrido por el asturiano el pasado 22 de febrero, las versiones filtradas a los medios han sido de lo más confusas. En este comunicado, McLaren ha querido dejar claro que Alonso no participará en Australia como “medida de precaución” y que “no sufre ningún daño”.

“Habiendo realizado una exhaustiva serie de pruebas y exploraciones, los doctores de Fernando Alonso han informado al piloto que no hay síntomas de ningún problema médico y que no ven ninguna evidencia en absoluto de cualquier daño; por lo tanto, le describen como completamente sano desde las perspectivas neurológica y cardíaca”, reza el comunicado completo de McLaren. Aún así, los doctores, “a raíz de la conmoción que sufrió, han  recomendado limitar, en la medida de lo posible, los factores de riesgo que potencialmente podrían resultar de sufrir otra conmoción”, por lo que, aseguran los galenos, “aconsejan que no debería competir en el Gran Premio de Australia”, añade la nota.

Poco después de hacerse pública esta nota, el piloto español hizo una breve declaración desde su cuenta de twitter para asegurar que “será difícil no estar en el gran premio de Australia, pero entiendo las recomendaciones de los médicos. Un segundo impacto en menos de 21 días, no”, dijo en su red social el dos veces campeón del mundo.

Recordemos que el piloto asturiano sufrió un serio accidente el pasado día 22 de febrero durante unos ensayos en el Circuito de Cataluña en el que acabó inconsciente durante algunos segundos y del que, según varias fuentes, despertó con síntomas de amnesia y hablando en italiano. El campeón asturiano pasó tres días en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital General de Cataluña en observación y algunas fuentes hablaron de que Alonso pasó varios días creyendo que estaba en 1995. Tras recibir el alta, se trasladó a su domicilio en Oviedo donde apenas hemos tenido noticias fiables de su estado.

Las causas del accidente sufrido por Alonso siguen siendo a día de hoy toda una incógnita. Su McLaren se salió de la pista en la tercera curva del circuito para estrellarse directamente contra el muro interior a una velocidad de 150 kilómetros por hora. Desde ese mismo momento, muchas fueron las voces que no entendieron lo ocurrido y el accidente se envolvió en un cierto misterio acentuado por la ausencia de explicaciones desde el propio entorno del piloto o desde la misma escudería. Cuando las dudas sobre la presencia de Alonso en Australia empezaron a arreciar, McLaren decidió apostar por el danés Kevin Magnussen para sustituirle en el Albert Park de Melbourne. Ahora parece segura ya la ausencia del español, así que en la parrilla estará Magnussen.

Recordemos que el accidente de Fernando Alonso en el circuito de Montmeló nos estremeció a todos cuando la bandera roja paralizó la sesión de pruebas. El impacto contra el muro a más de 150 kilómetros por hora se produjo tras una salida de pista muy extraña que hizo temer lo peor a los presentes. El monoplaza de Alonso acabó por detenerse por completo tras arrastrarse lateralmente por el muro de protección del circuito.

El impacto fue importante, de hecho, el neumático trasero del coche fue arrancado de cuajo. El piloto asturiano permaneció en su monoplaza durante más de diez minutos, tiempo en el que fue incapaz de responder a los mensajes que le llegaban por radio desde su box. Las primeras exploraciones de los médicos les hicieron decidir su traslado al hospital en helicóptero para llevar a cabo una inspección más en profundidad. La preocupación creció entre todos los miembros del equipo McLaren y, por supuesto, entre la afición.

Pese a la espectacularidad del traslado, desde la escudería de Alonso intentan restarle importancia al accidente y calman a todos, pero sin querer profundizar demasiado. “Fernando está consciente y habla. Si ha sido trasladado al hospital en helicóptero ha sido porque es el protocolo que tenemos especificado en la Fórmula 1 para estos casos”, señaló poco tiempo después del accidente Matteo Bonciani, director de comunicación de la Federación Internacional del Automóvil. A su lado, corroborando la versión de la FIA, estaba en todo momento Silvia Hoffner, responsable de prensa de la escudería británica.

Los seguidores de Alonso, lejos de calmarse con esta versión, vieron confirmadas sus preocupaciones. Si se había activado este protocolo es porque Alonso había perdido la consciencia en algún momento durante su accidente. El agente del piloto tuvo que aparecer públicamente para intentar aclarar las cosas asegurando que Alonso pasaría la noche en observación tras haber sido sometido a un TAC de control. “Todos los exámenes han salido bien. No tiene ningún tipo de lesión y aprovecho para desmentir que Fernando se encontrara mal justo antes del choque. La causa de todo ha sido el aire, que era muy fuerte en esos momentos. La telemetría lo deja totalmente claro”, aseguró Luis García Abad en su comparecencia ante la prensa a las puertas del hospital en Sant Cugat del Vallés, en Barcelona.

A día de hoy las causas concretas del accidente son todavía una incógnita. Sí que sabemos que el piloto asturiano se quejó a lo largo de toda la sesión previa a su accidente de los enormes problemas de balance que tenía su monoplaza debido a las fortísimas rachas de viento. Testigo directo de lo ocurrido fue el cuatro veces campeón del mundo, el alemán de Ferrari Sabastian Vettel, que circulaba detrás de Alonso justo en el momento del accidente. “Yo iba detrás de él y la verdad es que se fue de repente contra el muro de protección. Es todo un poco extraño porque iba muy lento en esos momentos”, aclaró Vettel. Antes del accidente, Alonso había podido rodar tan sólo 19 vueltas y no de forma continua por lo que los mecánicos de McLaren intentaron reparar su monoplaza para que Jenson Button pudiera rodar con él por la tarde. Pese a sus intentos contrarreloj, finalmente eso no fue posible. Una circunstancia que no hace sino acumular más y más retraso en la preparación de McLaren.

La baja de Fernando Alonso en Melbourne no será el único problema que deba resolver una escudería que en las pruebas antes del arranque del campeonato no está mostrando un gran nivel competitivo. El primero de ellos es que, mientras sus rivales no paran de acumular vueltas y más vueltas de prueba, los coches plateados has debido detenerse en repetidas ocasiones debido a los múltiples fallos que están apareciendo en su nuevo motor fabricado por Honda. Un dato preocupa por encima de todos: el McLaren no ha conseguido pasar de las diez vueltas consecutivas rodando debido a la preocupante falta de fiabilidad. Si las diferencias con respecto a las grandes escuderías del paddock como Mercedes ya eran grandes, estos retrasos en la planificación y mejora del coche no hacen sino empeorar la situación.

Además, el propio equipo ha reconocido graves problemas en un retén del propulsor eléctrico, que veremos si ha sido o no subsanado. Muchos en McLaren están tranquilos, pese a todo, ya que entienden que son las dificultades lógicas de un proyecto que acaba de nacer y que está en pleno desarrollo. Aún así, muy pronto han aparecido problemas debido a la doble gestión del equipo. Por un lado, los miembros de Honda, casi todos japoneses y habituados a trabajar con un ritmo lento pendientes siempre del desarrollo del motor a largo plazo y, por el otro, el equipo operativo de Woking, compuesto por ingleses y ya inquietos por la lentitud en el trabajo. Nervios y dudas en un equipo que pretende ser rival de los mejores coches en muchos circuitos. Es posible que los McLaren no puedan optar a grandes metas en el campeonato, pero como había señalado el propio Fernando Alonso “queremos buscar podios y opciones de victoria en algunos circuitos”. Un objetivo modesto para un piloto que abandonó Ferrari en busca de victorias, pero que, visto lo visto, parece más que realista a estas alturas.

Muy pronto han empezado las dudas en una alianza entre McLaren y Honda que en la década de los ochenta había funcionado de manera casi perfecta con cuatro títulos mundiales entre los años 1988 y 1991. Veremos cómo evoluciona todo en los próximos meses, pero la vuelta a los circuitos de esta alianza tantos años después, no ha arrancado de la mejor manera posible.

El tiempo se le acaba a la escudería de cara al arranque de la nueva temporada. La baja de Fernando Alonso para el debut en el circuito de Australia es la peor de las noticias para un equipo que, sin grandes esperanzas de ser alternativa real al título, quería dar guerra desde la primera carrera apoyada en el enorme talento de sus pilotos. Las pruebas previas han dejado más dudas que certezas, pero el año en la Fórmula 1 es largo y veremos de lo que son capaces con el tiempo los monoplazas McLaren.