Un All Star de lo más especial

Un All Star de lo más especial

El All Star Game de 2015 será recordado por los amantes del baloncesto como aquel en el que por primera vez en toda la historia, dos hermanos disputaron el encuentro y además como titulares en sus respectivas conferencias. La imagen de los hermanos Gasol luchando por la posesión en el primer salto del partido quedará sellada a fuego en la historia del deporte nacional e internacional.

Muchos han sido los méritos acumulados por los hermanos de Sant Boi de Llobregat (Barcelona) para llegar a vivir un momento de tal transcendencia, instalados desde hace años y de pleno derecho en la élite del basket mundial.

La elección del Madison Square Garden de Nueva York como sede para este fin de semana de las estrellas no hacía sino añadir una pizca más de interés al evento. El recinto neoyorquino es, sin lugar a ningún género de dudas, uno de los templos más importantes de este deporte y, pese a las horas bajas en las que viven los Knicks, el Madison es, simplemente, el Madison.

El enfrentamiento entre el Este y el Oeste venía como cada año cargado de duelos particulares y de ganas por parte de muchos de lucimiento personal y espectáculo. En el Oeste no estaba un Kobe Bryant que veremos si vuelve a aparecer en un All Star después de una nueva lesión que le apartará de las canchas lo que resta de temporada. Tampoco iba a estar presente Balke Griffin, de los Clippers, baja de última hora.

De este modo, el quinteto del Oeste quedaba configurado, pues, por Stephen Curry, Russell Westbrook, James Harden, LaMarcus Aldridge y Marc Gasol. En el Este estarían en cancha de inicio John Wall, Kyrie Irving, Carmelo Anthony, LeBron James y Pau Gasol.

Un All Star de lo más especial

Las lesiones de última hora cambiaron y mucho la imagen de los dos equipos, pero al menos sirvieron también para que hombre de la talla del alemán Dirk Nowitzki fueran repesados, en su caso, debido a la baja de última hora del hombre de los Pelicans, Anthony Davis, “La Ceja”. Con esta inesperada repesca, Nowitzki suma ya 13 All Stars Games y queda tan solo por detrás en este partado de hombre tan importantes como Karee. Abdul Jabbar (19), Kobe Bryant (17), Kevin Garnett (15), Shaquille O’Neal (15), Tim Duncan (15), Michael Jordan (14), Karl Malone (14) y Jerry West (14). Con los mismos All Star que el líder de Dallas Mavericks se encuentran hombres de la talla de Wilt Chamberlain, John Havlicek o Bob Cousy.

No menos potencial tenían los banquillos de ambas conferencias. En el Este esperarían turno hombres como Chris Bosh (Miami Heat), Al Horford, Paul Milsap, Jeff Teague y Kyle Korver (todos de (Atlanta Hawks), Kyle Lowry (Toronto Raptors) y Jimmy Butler (Chicago Bulls). Un potencial extraordinario para el técnico Mike Budenholzer, también de los Hawks.

En el Oeste estarían jugadores tan contrastados como Tim Duncan (San Antonio Spurs), Chris Paul (Cilppers), Klay Thompson (Golden State Warriors), Damian Lillard (Blazers), Kevin Durant (Oklahoma), Dirk Nowitzki (Dallas Mavericks) y De Marcus Cousins (Sacramento Kings). Steve Kerr sería el entrenador.

Como cada año, no faltó a su cita el show time. La presentación de las dos plantillas vivió uno de los momento más emocionantes con el tremendo abrazo en el que se fundieron los dos hermanos Gasol en el centro de la pista del mítico Madison Square Garden de Nueva York. Cuando la bola voló, todo eso pasó a segundo plano y los dos equipos se esforzaron desde el arranque en ofrecer el mejor nivel de juego y espectáculo posible. Con todo, parece inevitable pensar que este All Star Game se recordará para siempre como aquel en el que todos los flashes se los llevaron dos hermanos catalanes.

El partido se lo iba a acabar llevando el Oeste, un encuentro que cada temporada tiene menos de competición y más de una amalgama de triples y mates dentro de un correcalles continuo en el que nadie defiende. El que más en serio pareció habérselo tomado fue el base de los Thunder, Russel Westbrook, que acabaría llevándose el galardón como mejor jugador del partido tras anotar, nada más y nada menos que 41 puntos.

Con un partido a toda velocidad y sin apenas defensa era lógico pensar que destacarían jugadores de las características de Westbrook. Nada que hacer para los hermanos Gasol. No es este un partido para los pívots. Así lo dicen los datos. En las últimas 20 ediciones del Al Star, tan solo dos “big men” fueron capaces de lograr el MVP: Tim Duncan y Shaquille O’Neal. Westbrook y LeBron James seguían a lo suyo. El de los Cavaliers tenía objetivos personales que cumplir  y lo hizo. “El elegido” no dejó pasar la ocasión de superar al gran Michael Jordan en la lista de anotadores históricos del All Star ahora ya con 263 puntos. Por delante queda solamente el ausente Kobe Bryant, con 280.

El Oeste dominó el partido de principio a fin, quizás fruto de su juego más abierto y alegre, más propio de este tipo de partidos, en confrontación con un estilo mucho más académico de los del Este. El ritmo anodino de los Hawks se dejaba sentir, mientras que Westbrook seguía sumando y sumando puntos y dando espectáculo a raudales.  El de Oklahoma hizo 27 puntos en tan solo 11 minutos de juego con un triple increíble desde nueve metros, incluido. Por si fuera poco, lo hizo todo antes del descanso logrando de paso un nuevo récord en la historia del All Star. Los equipos llegaron casi igualados al descanso, pese a que el Este llegó a estar veinte puntos abajo.

Viendo el ritmo anotador de Westbrook, el aliciente del partido empezó a ser si será capaz de superar el récord de Chamberlain en ese apartado (42 puntos). Llevaba 33 a falta de ocho minutos de juego, pero iba a ser capaz de llegar “tan solo” a los 41. El propio Westbrook, con dos aciertos en los lanzamientos desde la línea de tiro libre, aseguró el triunfo del Oeste (158- 163), que domina el siglo XXI con diez victorias por tan solo seis del Este.

Pau Gasol terminó con un nuevo doble- doble (10 puntos y 12 rebotes), mientras que Marc firmaría unas estadísticas de seis puntos y diez rebotes capturados.

Pero como ya sabemos el All Star es mucho más que el partido entre conferencias. Se trata de dar el mayor espectáculo posible y ahí los mates se suelen llevar la palma. El concurso de este año no iba a ser menos y la irrupción de un jugador muy joven, Zach LaVine, de tan sólo 19 años, fue la nota positiva. El jugador de los Timberwolves dominó la competición gracias a una primera ronda perfecta. Sus cuatro mates en el Madison dejaron boquiabiertos a los presentes para sumar una tarjeta de 194 puntos de los 200 posibles. El jugador de Minnesota se convirtió de este modo en el segundo jugador más joven de la historia en lograrlo.

Para los muchos analistas de estos eventos, el concurso de mates no solo recuperó la emoción de otras ediciones pasadas, sino también la calidad. La Vine sorprendió a todos con la calidad y plasticidad de sus mates, pero tuvo también momentos para recordar a su gran ídolo, Michael Jordan. Fue en el primero de sus mates cuando La Vine compareció ante el Madison con la camiseta que Jordan vistió en su famosa película Space Jam, la misma que, según reconocería después La Vine, le hizo empezar a jugar al baloncesto cuando era tan solo un niño. La Vine derrotó con claridad en la final del concurso a otro joven, Victor Oladipo, de Orlando Magic.

En el otro gran concurso de la noche, el de triples, se oba a impner Stephen Curry, base estrella de los Golden State Warriors. Lo hizo, además, con una marca más que destacable de 27 puntos. Por detrás de Curry ibana acabar Kyrie Irving, de los Cavaliers, y su compañero en Golden State, Klay Thompson. Para Curry era la primera victoria en el concurso de triples y venía a sellar un fin de semana inolvidable, después de haber sido el jugador más votado por os aficionados de todo el mundo para disputar el All Star Game.

Antes de los triples y los antes, se habían disputado otros concursos que se van abriendo hueco poco a poco en el All Star. Chris Bosh ganó por tercera vez consecutiva junto a Dominique Wilkins el torneo de lanzamientos por equipos, mientras que Patrick Beverly, de los Houston Rockets, se llevó el concurso de habilidades, en el que se combina velocidad, pase, dribling y lanzamiento.

En el duelo entre rookies y sophomores, ahora bajo el formato de “Equipo USA contra el resto del mundo”,  vencieron estos últimos por 121- 112. Brillante fue el papel del ala- pivot español Nikola Mirotic. El jugador de Chicago Bulls, ex del Real Madrid, impulsó a los suyos hasta el triunfo final con 16 puntos.

En definitiva, un fin de semana dedicado por completo al espectáculo del mejor baloncesto que, en el camino, nos ha dejado la enorme satisfacción de ese duelo entre los Gasol que es ya historia eterna del baloncesto mundial.