El reto más grande de Alberto Contador

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Si existe un deporte íntimamente ligado a la épica ese es, sin duda, el ciclismo. Su esfuerzo, su dureza, todos los millones de imágenes que ha dejado en el imaginario colectivo mundial esta bella disciplina de las ruedas le han elevado a los altares de los deportes. Cierto es que desde hace años la multitud de casos relacionados con el dopaje y sus consecuencias han ensombrecido un poco su grandeza.

Muchos son los grandes campeones ligados al ciclismo. Desde Merckx a Induráin pasando por Anquetil o Hinault, sus hazañas sobre la bicicleta han creado afición y quién sabe si miles de nuevos campeones que irán poco a poco poblando las carreteras del pelotón internacional.

En las últimas temporadas un hombre ha marcado el panorama ciclista mundial y se ha erigido como el mayor referente de un deporte ávido de estrellas. El madrileño Alberto Contador presume de seis grandes vueltas en su palmarés (fue desposeído de un Giro y un Tour) y desde su meteórica irrupción en el pelotón allá por 2007 es el gran dominador de este deporte.

Cierto es que sus condenas por un supuesto caso de dopaje han ensombrecido en cierta manera una trayectoria espectacular, pero Contador ha defendido siempre su inocencia.

El de Pinto ha sido desde sus arranques un deportista que apuesta por el espectáculo. Algunas de sus actuaciones y ataques son historia misma del ciclismo y no ha rehuido nunca la más mínima posibilidad de vencer de forma más espectacular posible.

De cara a esta temporada, Alberto Contador ha anunciado un reto mayúsculo,  uno de esos desafíos en lo que el deportista tiene mucho más que ganar que perder. Contador se ha propuesto ganar Giro de Italia y Tour de Francia, un reto gigante que nadie ha conseguido desde 1998, año en el que o hiciera el desaparecido corredor italiano Marco Pantani.

Contador anunció el reto el pasado mes de septiembre en medio de una rueda de prensa que, como siempre en su caso, fue multitudinaria.  El pinteño aclaró que este nuevo objetivo es simplemente “la asunción de nuevo e importante reto” y quiso dejar bien claro que se trata de “buscar un doblete histórico Giro-Tour y no me planteo en ningún caso hacer las tres grandes”, algo que se había rumoreado en los últimos meses de la temporada pasada, incluso desde el propio entorno del corredor. Y aún más. Nada más acabar la Vuelta a España pasada, el propio Contador había reconocido no descartar la posibilidad de hacer las tres grandes en un mismo año aunque, eso sí, “los recorridos tendrían que ser propicios para mis características”, apuntó.

A Alberto Contador es innegable que le van los grandes retos. A veces parece que, cuanto más grandes, mejor. Ningún corredor ha conseguido nunca ganar las tres grandes vueltas en una misma temporada y esta no será en la que lo intente el madrileño, pero luego de su victoria en la Vuelta a España 2014 y sus planes de hacer Giro y Tour en este 2015, Contador podría igualar a Merckx e Hinault, los únicos en conseguir las tres de manera consecutiva, aunque en años diferentes. Un reto gigante en la fase final de su carrera deportiva.

El primero de esos dos grandes retos en el calendario de Alberto Contador será el Giro de Italia en el mes de mayo. Una ronda italiana que este año bien podría ajustarse a las características del español, ya doble ganador del Giro, aunque se le haya desposeído de uno de sus triunfos. Cinco etapas de alta montaña y otras sietes de media montaña, parecen terreno más que adecuado para que Contador pueda dominar la carrera, con permiso de Vincenzo Nibali quien, todo apunta, estará en la línea de salida. La contrarreloj de casi sesenta quilómetros puede ser más decisiva que nunca.

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Para os expertos se trata de un recorrido mucho más normal y equilibrado de cuanto se hayan diseñado en los últimos años, aunque eso no ha impedido la presencia de etapas durísimas con recorridos de más de 260 quilómetros. El propio Contador estaba presente en la presentación del recorrido y no tuvo reparos en reconocer que “se adapta a mis características y al ciclismo agresivo que me gusta”.

Los organizadores del Giro han querido homenajear en esta edición a una de las grandes clásicas de este deporte como es la Milán- San Remo, de ahí que el recorrido de tres semanas arrancará en esa localidad costera para finalizar en la capital lombarda.

Parece obvio que la ronda se decidirá en las grandes etapas de montaña. En esta edición, no se harán esperar ya que el primer final en alto será en la etapa cinco con final en el Abetone, una etapa en la que se rendirá homenaje al gran Gino Bartali. Pese a todo, la mayor dureza se reserva para la última semana de competición. La 15 etapa, con final en Madonna di Campiglio, se presume decisiva. Presenta dos ascensiones finales, Daone y Madonna, famosas porque fue allí donde Marco Pantani perdió toda opción de ganar su segundo Giro de Italia por un control de hematocrito con resultados anómalos. Allí comenzó el declive del gran ídolo italiano. Y atención porque este año vuelve uno de los más clásicos puertos del Giro, el Mortirolo, en una etapa en la que habrá cinco ascensiones en total. Terrorífica. Todo se decidirá en los dos días anteriores al final en Milán con la llegada a Cervinia, luego de ascender al Saint Barthelemy y al Saint Pantaleón, y Sestriere, en una vigésima etapa que no dará respiro con la cima Coppi de camino, este año el Colle delle Finestre.

En el mes de julio llegará el mayor desafío de todos, un Tour de Francia que ya ha visto coronarse en tres ocasiones a Alberto Contador y que este año apuesta por un recorrido lleno de finales en alto, etapas cortas y muy intensas y poca, muy poca contrarreloj. De hecho habrá una crono individual de tan sólo catorce quilómetros, además de la de por equipos.

Los finales en alto se presentan, pues, más decisivos que nunca. La Pierre Saint Martin, Cauterets, Plateau de Beille, Mendee, Para- Loup y Alpe d’Huez dictarán sentencia en una edición en la que volverá a estar presente el pavé después del espectáculo ofrecido en año pasado. Eso sí, será en menor medida, con tan sólo catorce quilómetros.

Visto el recorrido parece claro que el vencedor final debería encontrarse entre la lista de los grandes escaladores del momento y, por supuesto, entre ellos está Alberto Contador. Veremos cómo llega el pinteño después del Giro, pero en las rampas francesas le esperan Chris Froome, Nairo Quintana, Purito Rodríguez, Vincenzo Nibali y los jóvenes talentos Romain Bardet y Thibaut Pinot. Este año, si las lesiones no lo impiden, los mejores corredores del pelotón estarán en la salida del Tour.

El recorrido de esta Grande Boucle ha despertado el comentario generalizado de los mayores expertos del ciclismo. Para la mayoría, el  recorrido favorece más a Contador y Nairo Quintana que a Froome o Nibali, sobre todo, por la dureza de sus ascensiones. El Glandon, la Croix de Fer, Alpe d’Huez o el Galibier son terreno propicio para que estos hombres puedan marcar diferencias. Lo contrario sería una sorpresa.

Las sensaciones que transmiten Contador y todo su equipo no pueden ser mejores. El español parece decidido a conseguir un hito en este deporte, algo que lo metería de pleno derecho en el Olimpo de los más grandes de los pedales si no lo está ya con su excepcional palmarés. Hay quien habla incluso de una posible retirada en caso de logarla. Sería, sin duda, una marcha desde lo más grande. Su jefe de equipo en el Saxo, Oleg Tinkov, está convencido de que su hombre conseguirá su propósito. “Le veo más fuerte que nunca”, manifestó, “y todos sus rivales tienen miedo a hacer Giro y Tour como hará Alberto”. El ruso reconoció también que el hecho de correr el Giro, una carrera tan sumamente exigente, “puede dar ventaja a los rivales porque llegarán al Tour más frescos, pero estoy convencido de que Contador ganará porque es el mejor”. Además, el ex corredor quiso destacar que “en ningún momento se le pidió a Alberto que hiciera este doblete. Es una idea totalmente suya”, aseguró Tinkov.

En los próximos meses veremos si la apuesta de Alberto Contador resulta ser la ganadora o no. Queda claro que tiene piernas y cabeza de sobra para luchar por ello pero como siempre ocurre será el asfalto el que dicte sentencia. El resto de pruebas del calendario internacional serán anda más que tubos de ensayo de cara a las grandes vueltas, especialmente el Tour, así que en contadas ocasiones veremos a los grandes gallos del pelotón cruzarse en su preparación.

Lo que los aficionados al ciclismo deben agradecer es el atrevimiento de Contador después de años en los que todos se centraban exclusivamente en la ronda gala. Ya se verá si paga caro su órdago o si por el contrario los dioses del ciclismo aún reservan para él la mejor página de cuantas haya protagonizado ya este gran campeón.